Droga en el maizal

| PABLO VIZ |

DEZA

RASTRO DE AIRE

23 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA DROGA nos tiene atrapados por nosotros mismos, por nuestros padres e hijos, por nuestros parientes y por nuestros vecinos cercanos y lejanos. Por nuestras calles y plazas, por nuestros establecimientos de copas, de beber y de música, por doquier vemos como campa a sus anchas el consumo y la distribución que llega al rico y al pobre y en todas sus variadas fórmulas. Ocurre aquí, en Deza y Tabeirós-Montes, igual y no menos que en todas partes, en nuestras incipientes ciudades, en las siempre villas, en los pueblos y en aldeas y lugares. No nos llevemos a engaño. Torcemos la mirada. No queremos ver lo que nos entra ya por los ojos. Ante tamaño panorama, ante tamaño desfase de pastillas, de drogas sintéticas, de harinas y jeringas, me produce una fuerte desazón ver operaciones policiales con el botín de unas plantas de cannabis en una finca de maíz. Como si no hubiese donde cavar...