Un boleto a gusto del cliente

Ion Fernández lalín

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

El cronómetro | La ONCE pone en marcha un nuevo sistema de venta El cupón llegó a la zona en julio y cuesta 1,5 euros, lo mismo que el tradicional

24 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) es una empresa más, y como tal no deja de introducir novedades para seguir atrayendo clientes. El bono semanal para jugar al mismo número los siete días, el sorteo de los domingos, premios especiales y las promociones (este verano, por la compra de tres boletos te regalan un CD de música) son algunas de las ventajas que ofrecen. Ahora, junto con todas ellas, la ONCE ha sacado una nueva iniciativa, una máquina llamada Terminal Punto de Venta (TPV). Con este nuevo sistema, las personas pueden determinar su azar, y es que se les da la opción de escoger el número que deseen. Ellos se lo comunican al vendedor, quien con el aparato localiza el cupón y sabe si está disponible. En el caso de que no esté vendido lo podrán adquirir al mismo precio que el tradicional, 1,5 euros. Este cupón posee una estética diferente al tradicional. Con un papel más fino y unas letras y cifras impresas, similar a los recibos de los cajeros automáticos. «Perdemos un poco la imagen de marca porque las siglas aparecen con una trama suave», indican en el Departamento de Juego de la ONCE de Vigo. El TPV llegó a Galicia en abril y se fue distribuyendo entre los vendedores de forma gradual. Cada semana se le daba a cinco, lo que hizo que llegara a las comarcas a principios de julio. Una de sus finalidad, según explicaron en la ONCE de Vigo, «es dar facilidad los trabajadores a la hora de buscar los números, hacer las devoluciones y demás». La terminal convivirá con la venta de siempre, y podrán utilizarla todos los vendedores ya que tiene visor y un sistema de audición. «Es complicado de usar, tiene algunos cosas que no entiendo», indicó Antonio Agraso, poseedor de la máquina. Clientela supersticiosa «En ocasiones uno me pide un número y cuando se lo doy lo vuelve a mirar y me dice que no lo quiere. Entonces otra persona que está también buscando un boleto dice que lo quiere para él. Al oír esto la primera cambia de opinión y lo vuelve a querer porque ¿Y si toca justo ése que acaba de rechazar?», comenta Elías Miranda, un trabajador de la asociación. A la gente le gusta determinar su suerte. «La cuestión es que el clásico juego de la ONCE se ha quedado anticuado, y se quiere pasar del jugador pasivo actual que escoge entre los números que tiene el vendedor, al activo. Él decide el número», explica Agraso. No obstante, la gente todavía no conoce esta innovación y por lo general siguen prefiriendo el sistema tradicional. «No teníamos ni idea del TPV, De todas formas preferimos coger el boleto que esté a mano», explicó una pareja lalinense. Este nuevo juego es un gran avance tanto para vendedores como para los clientes, pero por el momento no es una posibilidad muy conocida. De todas formas es un alivio que el vendedor clásico no abandone las calles y siga con los boletos tradicionales y su simpatía para vender lo que tiene en sus manos.