Guerra al cable y a la uralita

PEDRO BERMÚDEZ

DEZA

EL CRISOL | O |

28 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL CONCELLO de Forcarei ha decidido apuntarse a la cruzada contra el feísmo urbanístico. Ayer mismo la emprendió contra el cableado aéreo y, aprovechando una subvención de la Consellería de Industria, inició los trabajos de canalización subterránea de un tendido aéreo que entorpecía la vista de la iglesia parroquial de Soutelo de Montes. No es que el edificio sea la Alhambra de Granada ni el Taj Mahal, pero para los soutelanos es todo un símbolo que no merece tener la fachada cruzada de cables de media tensión que no sirven más que para chafar fotos de bodas y comuniones. Para eso y para proporcionar suministro eléctrico a los vecinos, pero hay otras formas de hacerlo. El enterramiento del cableado es un acierto que no debería quedarse en una simple anécdota. El entorno del monasterio románico de Aciveiro también está sembrado de cables y la uralita y el aluminio se han adueñado de las viviendas típicas de la zona. El Concello tiene que ser el primero en dar ejemplo, pero los vecinos también deben ir detrás defendiendo el patrimonio etnográfico de sus aldeas. Si ellos no respetan sus propias viviendas difícilmente van a conseguir el respeto ajeno.