
SUCEDIÓ EN 1954
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.? primeros de octubre de 1954, varios periódicos norteamericanos dedicaban sus espacios a los romances de la actriz cinematográfica Ava Gardner con dos toreros españoles: Mario Cabré y Luis Miguel Dominguín. En España, al haber censura y estar la Gardner casada, no se publicaba casi nada sobre ellos. El romance con Mario Cabré (que acabó convertido en presentador de TVE) fue más dulce, pues Cabré era un torero frío e introvertido, que incluso escribió un libro de poesías. El caso de Luis Miguel fue distinto, pues tenía fama de mujeriego y era más lanzado (se autoproclamaba en los ruedos el «número uno», mostrando alzado el dedo índice de la mano derecha como prueba gráfica). Sobre Luis Miguel y Ava (a la que se definió como «el animal más bello del mundo») circuló una anécdota graciosa y, posiblemente, apócrifa, como son muchas de ellas. Resulta que el torero estaba haciendo el amor con la actriz cuando, a poco de terminar, se levantó y se vistió apresuradamente. La Gardner le preguntó a dónde iba, a lo que el torero contestó sudoroso: «Voy a contárselo a mis amigos. No se lo van a creer». El romance de Luis Miguel le pareció mal al Caudillo, que hasta entonces lo había considerado su torero favorito. Se cuenta que cuando el alcalde Molina le preguntaba a Francisco Franco qué toreros prefería para la feria coruñesa del verano, el Caudillo contestaba: «Luis Miguel y dos más».