?a opinión de los representantes de las empresas dezanas es similar. Alfonso Fernández, de D'Aquela, cree que como pasarela en Galicia ya está Pontus Veteris y que no tiene eco fuera de nuestra comunidad. Considera que una pasarela para entretener al público está bien, pero no ve el proyecto de Vilagarcía como una feria profesional y se pregunta qué poder de convocatoria puede tener. En cuanto a Lalín cree que podría tener más visos de éxito sólo con la participación de empresas del sector de la zona y con la participación de sus clientes. Mercedes Fuentes destaca el enorme coste que supone la organización de una pasarela bien hecha, que exigiría una inversión millonaria y la necesidad de contratar con los mejores profesionales en este tipo de eventos y que se cuentan con los dedos de una mano. Necesidades como la de un espacio con glamur, en lo que coinciden muchas empresas, modelos de renombre y el potencial suficiente como para expandir la imagen de la moda dezana fuera de Galicia e incluso de España. Ángeles Guerra, de Guerral, cree que la pasarela de empresas dezanas se podría hacer siempre que fuera una cosa bien hecha. Para ello sería necesario pensarlo mucho y hacer «algo muy potente». Lo mismo opina Nicolás Varela, de Emmanuel, que recuerda que una pasarela sería imagen de la moda dezana y las empresas no se la pueden jugar con algo mediocre.