Fruncir el ceño ante lo amado

| PABLO VIZ |

DEZA

RASTRO DE AIRE

07 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

EN CUANTO TENGO un minuto vuelvo a mis referencias. Entre ellas tengo Carboeiro, A Carixa, el salto del Toxa. Tienen la ventaja de ser referencia para medio mundo aunque el azar me colocara semejantes puntos a pie de casa desde niño. Cada poco curso visita y siempre recuerdo lo que fue y comparo con lo que es. Y siempre estimo lo que pudo ser, lo que creo que debería ser, sus posibilidades, su fuerza como polo de desarrollo local,... Pensar non ten cancelas, como hablar. Por eso tengo derecho a fruncir el ceño cuando llego a Carboeiro y sigue en obras (eternas obras) y debo mirar el monumento en su esplendor y en sus fantásticos exteriores. Por eso se comprenderá que cada día me guste más la zona del puente de A Carixa mientras no me acostumbro a las piscinas. Por eso se entenderá que me resista a acercarme al salto por si lleva poca agua y también me hace fruncir el ceño.