Agraviados, más cabreados

| PABLO VIZ|

DEZA

RASTO DE AIRE

18 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

RAZONABA EL domingo que el camión adelantó al tractor en una reflexión de distancia urbano-rural que siendo cierta no debe ocultar otras realidades. Los agricultores son siempre tímidos en sus protestas porque se agarran a la defensa de sus intereses mientras defienden sus producciones. Se les acusa de querer ganar guerras sin tener ninguna baja (no tirar un litro de leche por ejemplo). Siendo así, la situación que viven estos días es para que se cabréen a fondo, aunque sólo sea por agravio comparativo. Comienzan a apuntarse puntos de acuerdo, respuesta a reivindicaciones tras la huelga dura de la pasada semana. El precio del gasóleo es un clamor que todo el mundo entiende como insostenible. ¿Tendrán que salir con los tractores para que se les escuche? Todo indica que sí. Se está cociendo, y ya se sabe: agraviados, más cabreados.