RASTRO DE AIRE
27 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.NO PERSONALIZARÉ. Sólo quiero hacerme eco de un impacto sobre mi concepto de espíritu navideño. Un impacto que enturbia horizontes porque apunta a caminos ya andados que nunca me gustaron. Me enseñan (alguna me llega) postales de Navidad con membretes oficiales, con cargo y representación. Postales destinadas a gratificar, a hacer comunidad de sentimientos y deseos, pero postales que, lejos de conseguir ese efecto, me entristecen. Ocurría con el anterior gobierno y se mantiene en el nuevo gobierno bipartito, en cualquiera de sus colores. Siempre creí que la obra de gobierno y el destino de los fondos públicos encumbran o reducen al gestor. Las felicitaciones con membrete nunca me gustaron. Quizá dejen de llegarme pero veo difícil que el espíritu navideño del poder alcance a confluir con el mío.