Crónica | Vila de Cruces homenajea a Neira Vilas y Anisia Miranda El escritor dedicó a los gallegos en la diáspora su nombramiento como hijo predilecto y su esposa destacó como hija adoptiva el esfuerzo de la fundación por formar a los niños
20 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?omo un «acto de xustiza», con los sentimientos a flor de piel pero con la alegría por el largo camino recorrido a favor de la cultura de Galicia, se fraguó anoche el homenaje de Vila de Cruces a su hijo predilecto, Xosé Neira Vilas, y a su mujer, Anisia Miranda, hija adoptiva del municipio. Más de doscientas personas se congregaron en el auditorio Xosé Casal para acompañar a ambos escritores en un acto emotivo, donde las lágrimas estuvieron a punto de brotar en algunos momentos. Una insignia de oro y un pergamino simbolizaron ese tributo de los cruceños a estas dos figuras de la literatura galega. Anisia fue la primera en recibir el homenaje, tras declinar dirigirse al público desde la mesa y acudir a la tribuna de oradores. Después le tocó a Neira Vilas, quien quiso compartir ese momento, en medio de una cerrada salva de aplausos con su mujer, a quien le pidió que le acompañase, junto al regidor cruceño, Jesús Otero. No faltaron los abrazos ni las palabras de agradecimiento. Neira, de 77 años, se mostró conmovido por el galardón, que dedicó a los galegos en la diáspora. «Eu son un fillo recupero que fai o que pode pola cultura galega e por Galicia, onde voltamos fai catorce anos e poñemos humildemente a nosa experiencia o seu servicio», apuntó el escritor. Pidió un esfuerzo de todos para conseguir la regeneración del mundo rural, que ofrezca unos mínimos atractivos para evitar su despoblamiento y recordó que en sus 43 años en América siempre estuvo pensando en Galicia y trabajando por ella. Dijo no estar seguro de merecer el título de hijo predilecto de Cruces, para lo que seguirá trabajando, y resaltó que «por sentido moral e dignidade nunca utilicei outro idioma que o galego na miña obra, non como bandeira, senón porque era algo natural». Antes intervino su mujer. Anisia comenzó afirmando que «eu tamén fun nena labrega», trazando su periplo vital desde que sus padres, el mismo día de su boda en Ourense, embarcaron para Cuba en 1927. Recordó como conoció a Neira en Buenos Aires y, ya ese primer día, le comentó a una amiga que se quería casar con él, además de su vida en Cuba, donde se destapó la creación literaria y periodística de ambos. Un matrimonio que ya alcanza los 53 años juntos y sólo se separaron un mes. Tanto Neira como Anisia destacaron el papel que ha jugado la Fundación Neira Vilas, con sede en la casa familiar de Gres. Desde ella llevan años de esfuerzo, a favor de la formación de los niños especialmente, pero también como referente cultural en la comarca y en Galicia En el homenaje no faltó el himno de Cruces, con letra de Neira Vilas, ni la presencia de numerosas autoridades y representantes del mundo cultural, que ensalzaron la figura de los dos escritores. Entre ellos, los directores xerales de Creación e Difusión Cultural, Xosé Luis Bará, y Patrimonio Cultural, Felipe Xosé Arias, así como el secretario xeral de Comunicación, Fernando Salgado, y el delegado de Educación, Cristóbal Fernández. También acudía Ramón Villares en representación del Consello da Cultura Galega y Xosé Luis Axeitos, de la Real Academia Galega, junto a la cónsul de Cuba en Galicia, María Sánchez, además del director de Espiral Maior, Fernán Vello, y otros intelectuales que quisieron acompañar a los homenajeados.