Una mujer con clase alejada del cuché

Concha Pino SANTIAGO

DEZA

ÁLVARO BALLESTEROS

Testigo directo | Laura Ponte en un máster de moda La famosa modelo impartió una sesión del curso con el diseñador Miguel Palacio, triunfador de la pasarela Cibeles, en la que también habló el jefe de relaciones públicas de Adolfo Domínguez

17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La inteligencia y la naturalidad de Laura Ponte quedó de manifiesto en la intervención que protagonizó ayer en una nueva sesión del máster de moda que se celebró en la sede de la Fundación Caixa Galicia. La modelo, aunque quizá habría que decir ex modelo, porque dejó de posar, más que desfilar, para las grandes firmas de moda como Valentino, Hugo Boss, Lagerfeld, Blumerine, Lacroix y Vogue tras su matrimonio con Beltrán Gómez Acebo y sus embarazos. Tiene un hijo y espera el segundo, que tendrá que nacer por cesárea como el primero, al que tuvieron que adelantarle tres semanas el nacimiento debido a su tamaño, que superó los 5,5 kilos. De ahí que la joven madre asegure: «Sé lo que es criar, pero no sé lo que es parir». Pero esa es otra historia, la suya íntima y familiar. Lo cierto es que ayer por la tarde habló a la treintena de alumnos matriculados en el máster con una afabilidad y simpatía que los prendó a todos. Y sin guión ni chuletas, con claridad y una dosis de prudencia que no le impidió decir cosas como que en España no existe una prensa especializada para que sus críticas merezcan tenerse en cuenta, o que su reconocimiento fuera de España se debió a que buscan modelos «con personalidad» y no tanto por una serie de características físicas más estandarizadas. A ella la lanzó internacionalmente el fotógrafo Mario Testino. Y es que esta gallega originaria de Corme afincada en Madrid, que hasta hace dos o tres años era una de las modelos mejor pagadas del mundo, no es una mujer frívola ni responde al estereotipo de las divas del papel cuché. La charla-debate con los jóvenes, en su mayoría aspirantes a formar parte del mundo de la moda como gestores, la compartió Laura Ponte con su gran amigo Miguel Palacio, el diseñador que triunfó con la colección que presentó en el última pasarela Cibeles, todo un respaldo a la dura carrera que emprendió en solitario hace dos años, después de separarse de su socio Fernando Lemoinez. Palacio apostillaba los comentarios de Laura y Laura entraba a matizar los de Palacio, cuando no era ella quien lo instaba a hablar. El diseñador bilbaíno les dejó claro a los posgraduados que el mundo de la moda es duro y está muy determinado por la rentabilidad de un producto comercial. «La base de la moda _señaló_ es una combinación creativa con elementos financieros y de mercado». Y dejó bien claro que un creador de moda no tiene futuro si no tiene una industria detrás. Y que él está en ello, tratando de desarrollar su propia empresa y sacar sus colecciones, pero trabajando o colaborando, l mismo tiempo, con otras firmas como Pronovias para financiar su proyecto personal. La sesión la abrió el director del departamento de Prensa y Relaciones Públicas de Adolfo Domínguez, Matías Domínguez, que suscitó muchas preguntas sobre la empresa de moda gallega después de explicar como organizan un desfile. Les aclaró cosas como que el creador ourensano abrirá de su línea de tallas grandes AD Plus, si bien la tendencia es reunir en espacios de más de 1.000 metros cuadrados toda las líneas de la marca, incluida la de niños y la de muebles.