Naturaleza

| PABLO VIZ |

DEZA

RASTRO DE AIRE

27 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL DEZA baja bravo, imparable. ¿Cómo pudo resistir el dique de A Carixa tantos años hasta sucumbir a esa energía? Desde el cemento-escalinata (monumento-feísmo a la historia derruida por el río) en el área recreativa de Merza se ve venir desbocado tras escorarse un poco como queriendo liquidar el puente-carretera de hormigón para dejar despejado el puente-monumento de piedra. Se ve venir luego, desde la que fue playa inventada, y playa vieja de bañistas de río antes, sin acabar de romper violento contra el rompeolas de río que son los cantos rodados-moles que lo frenan y canalizan en ligera pendiente. Desde el mirador se pierde, recogiendo la fortaleza del Orza, y se desboca sin remanso para descanso de trucha, por todo el fondo del Agro da Veiga recreándose en su propio poderío. Es fantasía natural donde sólo estorban elementos artificiales y peligrosos poco afortunados, si se mira atrás.