EL CRISOL | O |
04 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.UNO DE los hombres que se ha hecho más rico en el mundo con las inversiones en Bolsa descubrió, cuando ya no quería ganar más, que él siempre consultaba a su chófer -de color, paletillo pero conocedor de la calle y de las gentes- cuáles eran las tendencias de los pequeños inversores. Este hombre hacía exactamente lo contrario de lo que su chófer le marcaba como preferencias generalizadas en cada momento. Entiendo algo de Bolsa, y recuerdo por ejemplo la acción de Sol Melia a 3 euros, o la de Amper a algo menos de 2. Hace unos tres años. Ahora valen cuatro veces más, en ambos casos. Los que compraron entonces multiplicaron por cuatro su inversión. No es más difícil: comprar cuanto todos venden, y vender cuando todos compran, pero buscando el momento más oportuno, es decir, saber cuándo algo toca fondo. Ayer teníamos en A Estrada charla sobre los sellos de Fórum. Supongo que el ponente explicaría si las inversiones en Fórum y Afinsa eran de mayor o de menor riesgo. Yo, con las acciones de Terra perdí dinero, y no lo recuperé pidiéndole unos céntimos a cada español. Entendí que el Estado no me enseñó en la escuela a ser tan listo como para comprar Terra a 32 euros, y vender a 97. Con la vivienda nos puede pasar a muchos como con Terra, o con Fórum. Buena parte de los españoles tenemos ya dos casas, y pronto pensaremos en la tercera. La idea es venderlas por casi el doble a los tres o cuatro años de adquirirlas, o buscar un matrimonio rico para alquilársela. Como todo el mundo compra pisos, y deja la aldea, adivino que el ricachón citado en las primeras líneas de esta columna está ahora comprando fincas rústicas en el rural español. Y quizá en el gallego, porque le preparan unas buenas leyes.