Vila de Cruces tiene una oferta llena de contrastes. No todo es patrimonio natural ni artístico, con el monasterio de Camanzo como uno de los grandes atractivos. El municipio posee atractivos singulares que no se pueden hallar en otros puntos del entorno. Uno de ellos son las minas de Fontao. No se puede entrar a su interior pero sí observarlas, por ejemplo, desde el campo de la fiesta. Si además uno se acerca hasta el poblado minero ya se podrá tener una idea de lo que un día fue la actividad en esa zona. Y de los pasajes subterráneos al cielo. En Cruces está el observatorio astronómico de Zarragrande, en donde José María López Pérez es el anfitrión para acercarse a los astros. La cultura también ocupa un lugar primordial. De las tierras cruceñas, concretamente de Gres, es uno de los escritores gallegos con mayor reconocimiento: Xosé Neira Vilas. Él y Anisia Miranda regentan la Fundación Neira Vilas, que posee un museo etnográfico y diversas colecciones de destacadas personalidades gallegas. Y para el arte, en Piloño está el museo A Solaina, la institución más unida a la vanguardia en la zona con Paco Lareo al frente.