RASTRO DE AIRE
26 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.BUSQUÉ sensaciones directas mirándolo de frente y hablándole con sosiego. ¿Qué ve Luis Nistal en ti que lle parece pouco? , le espeté. Me miró, allí, con medio lago en medio, en un fantástico Pontiñas inventado. Con la presencia y la lejanía suficiente, metido entre el follaje, ni pestañeó. ¿Queres reinar en dous sitios do mesmo reino, onde a casa do pobo e onde a casa da música, do espacio da auga, do lecer e dos patos? , recunqué grosero, porque sé de sus mundos y sueños. Mantuvo el tipo. Iba a contestar a ti que che importa . Con los años que da el sosiego, el temple del agua y la ironía de quien sólo ve una estatua, fue diplomático: ! Pregúntalle ao pato¡ Éste chapoteó en el lago y habló estirando más la tela onírica que tejíamos Laxeiro y yo, y Nistal, provocador de debate: ¡Cuá, non falo de política, cuá! , carraspeó. Con una sonrisa, Laxeiro se reconocía en la voz del pato. Bajé del sueño y de los enredos. Marché. Me sentí impertinente, maestro.