Entre cementerios y tiendas

La Voz

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

A rúa do vento La apertura de parte del comercio restó protagonismo a la visita a los camposantos en el día de Todos los Santos, mezclándose compras y el tradicional tributo a los difuntos

01 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El día de Todos los Santos no fue festivo para todos los estradenses. La coincidencia de la festividad en miércoles y el mantenimiento de la feria tradicional obligó al comercio local a abrir sus puertas durante la jornada matutina. Resultados económicos aparte, la consecuencia más visible fue una auténtica marea humana que se echó a la calle para celebrar la tregua meteorológica y el bendito paréntesis laboral que ha acortado esta semana de trabajo. El mercadillo estuvo más animado que cualquier miércoles y las calles tuvieron más vida que en el mismísimo San Paio. En Lalín no había mercadillo, pero algunas tiendas también abrieron sus puertas, al igual que el Pontiñas Haley. Muchos aprovecharon para hacer compras antes o después del tributo tradicional a los muertos. Los cementerios, no sólo de la capital dezana sino del resto de la zona, se poblaron de familiares y amigos de los difuntos. Un recuerdo en forma de oración, pensamiento o de flores y plantas, que cubrían de color y vistosidad tumbas y nichos. La asociación cultural A Fervenza de Ouzande ha fijado los horarios definitivos de sus cursos de baile y música tradicional, que comenzarán este fin de semana y todavía disponen de algunas plazas libres. El de baile será los sábados a las 18.00 horas, el de pandereta el mismo día (a las 16.00 horas iniciación y a las 17.00 perfeccionamiento) y el de gaita los viernes a las 21.00 horas. Las clases de gimnasia serán los lunes y los miércoles de 21.00 a 22.00 y comenzarán el lunes. Las personas interesadas pueden apuntarse en la taberna de Ouzande o acudir directamente al local social de la parroquia en el horario indicado. El teatro Principal, de A Estrada, acogerá a finales de este mes un espectáculo denominado Payasolandia, dirigido esencialmente a los más pequeños. No organiza el Concello, por lo que la propia empresa que pidió el teatro fijará los precios de las entradas.