RASTRO DE AIRE | O |
06 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.SI NO fuera por el impacto grave sobre la imagen ferial y lo que le salpica a él como presidente y alma mater ferial, José Maril, podría firmar y aplaudir el acto público que reflejó la preocupación, el lamento y la demanda de los trabajadores de la Semana Verde al Patronato de la Fundación, a la Xunta en definitiva que es quien comprometió el dinero y no lo puso. Desde la urgencia de defender los puestos de trabajo, la petición de fondo es la misma que viene haciendo Maril desde hace seis años: que los patronos feriales cumplan sus compromisos de cubrir aportaciones. La manida cifra de 13 millones de euros de descapitalización ya es vieja: 2005 se cerró con 13,7 millones. Pero 2006 sumó dos millones largos más y aproxima la descapitalización a los 16 millones. Poco nuevo hay que no se escribiera. Méndez Romeu, que de momento no dio audiencia a los trabajadores, reconoció con claridad la deuda histórica pero, también, que no se asumiría. Esa promesa se cumple pero no sería grave si se cumplen otras: frenar pérdidas anuales por encima de 2 millones para que la feria, aún siendo mucho más pobre, frene la caída, sin pensar en vender naves o suelo para resistir.