Análisis | El C.D. Lalín acaba la primera vuelta en una delicada situación Certificado el fracaso de la planificación deportiva del presidente, esfumado su sueño de jugar la fase, el equipo sufre el temor real al descenso sin ver los refuerzos prometidos
16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Poco más de cuatro meses separan las optimistas previsiones de Amandio De Bessa de la cruda realidad en la que se encuentra sumido a día de hoy el C.D. Lalín en la Liga. La presentación del centrocampista italoargentino Diego Hernán Acoglanis, Tata, desató en agosto la euforia del presidente rojinegro. Completada la plantilla de su segundo proyecto deportivo, De Bessa manifestaba entonces que con los refuerzos contratados el C.D. Lalín podría luchar por intentar colarse en la próxima fase de ascenso a Segunda B. La realidad, sin embargo, ha sido completamente distinta. La planificación deportiva del mandatario dezano ha resultado un rotundo fracaso. Así lo han demostrado los hechos que se han venido sucediendo en el equipo desde el despido en octubre del hispanoargentino Sebas. De los seis fichajes foráneos realizados el pasado verano sólo quedan tres en plantilla, ninguno de ellos relevante en la marcha del equipo. De Bessa prescindió de sus dos grandes apuestas para garantizarle el gol al Lalín: el propio Sebas y el veterano albanés Albert Stroni, despedido tras acusarlo el presidente de intentar levantar al equipo en contra de Acevedo para quedarse con el puesto del técnico. Curiosamente, De Bessa apenas tardó unos días en cesar a Acevedo, con el equipo a 3 puntos de la zona de descenso. Quizá consciente de sus graves errores de planificación, el responsable rojinegro apostó por delegar en Manuel Antelo, hasta entonces representante de varios de los jugadores del Lalín, la dirección técnica de la entidad, para lo cual no dudó en crear un puesto inédito en la historia del club. Con él llegó el artífice del ascenso del Negreira a la Segunda B, Gelucho. Pero hasta ahora nada ha cambiado. Con Dani Méndez lesionado para el resto de la temporada en el último partido de Acevedo al frente del equipo, Gelucho ha visto cómo sus repetidas peticiones de refuerzos han caído en saco roto. La única incorporación, Manu Alonso, ha quedado anulada por la espantada de Tata, tercera punta del tridente que junto a Sebas y Stroni debía hacer soñar a la afición rojinegra con la posibilidad de jugar la fase. Concluída la primera vuelta liguera, el Lalín se halla a 2 puntos de la zona de descenso. Desde el club se lamentan de que no hay dinero para fichar con facilidad, a pesar de las cuatro bajas registradas en la plantilla que comenzó la temporada (Matías se fue por no tener minutos de juego) y la previsión de superávit recogida en el presupuesto. El proyecto De Bessa II está tocado, y con peligro de acabar hundido.