RASTRO DE AIRE | O |
15 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.LA VALENTÍA y la prudencia no deben estar reñidas. Si se colocan en un marco de democracia, con mayor razón cobran valor juntas. Creo que hace falta valor para contestar la quiniela que plantea este periódico cada día sobre los resultados electorales. Creo también que aceptar entrar en ese ruedo conlleva dosis elevadas de prudencia porque, como en el fútbol, la política si la dirige el corazón ideológico puede cantar más que un ruiseñor y si la dirige la sensatez puede generar encontronazos con quien ve otra realidad. Todo el cóctel metido en un marco democrático nos dice varias cosas. Algo que debería ser normal, como pronunciarse, no lo es tanto porque la cultura que nos llena todavía lleva a traducir a quien hace la quiniela como analista con el corazón ideológico y no con la sensatez y la prudencia de analizar datos realistas. Nos dice también que hay quien saltando al ruedo y aceptando el reto ayuda a normalizar el país: Nos recuerda que digas lo que digas en la quiniela, toques a quien toques en el hombro, vayas al mitin que vayas, siempre nos queda la urna, secreta. Y pocos más que los líderes muestran su papeleta al ir a votar.