La firma estradense no está autorizada para distribuir combustible ecológico a gasolineras Los nuevos distribuidores están copando el mercado de la empresa afincada en Toedo
20 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Lo que comenzó en A Estrada como un ambicioso proyecto pionero de comercialización de combustible ecológico en Galicia se está convirtiendo en un negocio apenas rentable. La empresa Biogal inauguró en el 2005 sus instalaciones en el polígono de Toedo con la intención de convertirse en referente gallego en la distribución de biodiésel, un carburante ecológico que se obtiene a partir de la mezcla del gasóleo de automoción convencional con éster metílico fabricado a partir de aceites vegetales. La sociedad se metió en el negocio con la puesta en marcha de una planta de mezclado de gasóleo y éster que lanzó su producto con el nombre Ecóleo 10 y convirtió A Estrada en epicentro de la comercialización del gasóleo ecológico en Galicia. La pretensión inicial era seguir ampliando el negocio y llegar a convertirse en fabricantes de éster. Se planteaban además la posibilidad de convertirse en operadores con licencia para distribuir a las estaciones de servicio con oferta de combustible ecológico que, como se preveía, están multiplicándose. Se preveía también la puesta en marcha de una gasolinera propia para dar salida directa al combustible ecológico. Sin embargo, la falta de una apuesta decidida por el negocio y de una inversión contundente está dejando a la firma estradense al margen del pastel de los nuevos carburantes. La empresa carece de la licencia precisa para actuar como operador y poder distribuir biodiésel a las gasolineras que empiezan a ofrecerlo. Su clientela se reduce a las flotas de transportes de empresas particulares o de los servicios públicos de las ciudades. Sin embargo, también en este sector surge cada vez más competencia en Galicia y la empresa estradense se ve obligada a ajustar los precios. La planta local de mezclado depende del suministro de la planta de Bionor de Álava y el transporte encarece notablemente el producto final. Dos de los principales clientes iniciales de la firma estradense -la compañía Monbús, concesionaria del servicio público de transporte de Lugo, y la viguesa Vitrasa- han recurrido a otros suministradores. Biogal trabaja ahora sobre todo con la compañía de tranvías de A Coruña y con otras flotas de transportes particulares. Para compensar el fuerte impacto en el negocio de la entrada de nuevos proveedores la firma comercializa también otro tipo de carburantes y presta servicios de almacenamiento a terceros en sus instalaciones en el polígono de Toedo. Con todo, el negocio sólo se mantiene.