La crisis empieza en los caprichos y acaba en la cesta de la compra. Pasa siempre, pero en Lalín, los establecimientos del ramo de la alimentación coinciden en que los retrasos en los cobros de algunas empresas, las crisis de otras, no se han traducido en una bajada de las ventas. Y es que con las cosas de comer no se juega. El viernes en muchas pescaderías de la zona asomaban ya los mariscos. Los vecinos aprovechan ya estos días, vísperas de la escalada navideña, para hacer acopio de las viandas que protagonizarán los banquetes festivos.
Para esas mesas van destinadas nécoras, centollas, rodaballos o vieiras. En una de las cadenas la estrella era la centolla de la ría, que estaba a 9,75 euros, un precio asequible, que no se parecerá posiblemente en nada a los que alcancen dentro de un par de semanas. Colas de rape a 13.90; rodaballos, piezas de vieira de la ría a tres euros y pico la unidad, gambones grandes a 16,95, bueyes de mar a 6,29. Son algunas de las piezas que lucían en los mostradores. En pescaderías y supermercados sus encargados coinciden: de momento los precios se mantienen, ni bajan ni suben y las ventas siguen como siempre.
En alguno de estos establecimientos de la capital dezana comentan que durante la semana se vende más pescados, sobre todo los más asequibles y con menos desperdicio y de cara al fin de semana se opta en mayor media por los langostinos, lubinas o rodaballos.
En Lalín, la pescadería de El Italiano, es uno de los establecimientos de referencia. Antonio, su propietario, muestra a las 13.00 horas de un sábado el mostrador vacío. Un cliente se llevó hasta la merluza que tenía reservada para comer en su casa ese día. «¿Crisis? _dice_ ¿Tú ves crisis?». Antonio señala que lo que sí se notó en los últimos meses fue una ligera bajada de ventas a restaurantes durante la semana.
En cuanto a los clientes particulares apunta que «se vende todo tipo de pescado sin importar el precio». Entre los que volaran ese día: lenguados a 25,5, abadejos a 11,5, coruxo a 22,5, rape a 14,5, merluza a 11,5 o jurel a 6,5. Almejas a 15 y chipirones a 6,6 euros. Los precios dependen de los establecimientos. Los clientes buscan las ofertas de cada uno, en muchos casos para llenar el congelador.
En cuanto a las carnes, en estos días con el cocido como rey, lo que más se vende son sus ingredientes. En Embutidos Lalinense no notan la crisis en estas fechas: «Ata que pase o cocido non paramos». Muchos clientes ayer buscaban tripa, pimentón y otros ingredientes de las matanzas que este puente se celebrarán en todos los rincones. En las carnicerías se apunta un incremento en la venta de cordero y cabrito para congelar para Navidad. Para el consumo diario se mantiene tanto la ternera, el pollo, el cerdo o el conejo.