Con Cuba en el corazón

DEZA

Una nueva publicación recoge la relevante presencia de emigrantes de la zona al país antillano a principios del XX

14 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Laxeiro o Xosé Neira Vilas sirven de ejemplos de personajes destacados que en su día vivieron la emigración en Cuba. Nombres relevantes por su labor artística y literaria a la que podríamos sumar otros muchos de personas más o menos anónimas de las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes que escogieron el país antillano para buscar nuevos horizontes personales o económicos, también para evitar la persecución política.

La emigración desde las comarcas tuvo un peso significativo en el conjunto de gallegos que se establecieron, para siempre o temporalmente, en Cuba desde finales del siglo XIX hasta la década de los 60 del XX. Una afirmación sustentada en los datos recogidos por el doctor en Historia de la Universidad Complutense de Madrid, José Antonio Vidal Rodríguez, en su reciente publicación A Galicia antillana: Formación e destrucción da identidade galega en Cuba 1899-1968. Una obra editada por la Fundación Pedro Barrié de la Maza en su colección Galicia Exterior donde podemos bucear en ese peso de Deza y Tabeirós-Montes en la emigración al país americano.

Mambises de Deza

Si el propio Neira Vilas publicaba hace una década un libro sobre los gallegos que lucharon por la independencia de Cuba a finales del XIX, entre ellos mambises procedentes de Silleda y Lalín, ahora Vidal Rodríguez recoge tanto a Deza como a Tabeirós entre las comarcas con mayor colectivo de emigrantes en el país antillano. El 3% los gallegos que se fueron a estas tierras antes de 1916 eran de Lalín y A Estrada.

Distintas estadísticas avalan ese papel significativo de la emigración de la zona, como el número de personas auxiliadas por Beneficencia entre 1938 y 1958, o las numerosas parroquias estradense, diez, con sociedades de instrucción en La Habana. Precisamente dos de las imágenes de la obra reflejan el panteón de la sociedad Hijos del Ayuntamiento de La Estrada en el cementerio Colón de La Habana (fechada en 1928) o una reunión de 1909 del Club Estradense, también en la capital cubana.

Un peso que se mantuvo con el paso de las décadas, como se confirma a través de los electores residentes en Cuba: Deza lidera el porcentaje de los correspondientes a la provincia pontevedra, en el 2001, con el 20%, frente al 19,9% de Vigo y el 10%, en tercer lugar, de Tabeirós. De las comarcas perviven asociaciones en Cuba, en especial en La Habana, como la Sociedad de Hijos del Ayuntamiento de A Estrada o la Asociación Hijos de Lalín de Cuba. En el propio epílogo de la obra, se cifra en algo menos de 6.000 los ancianos residentes en el país antillano procedentes de Galicia, situándose los municipios de A Estrada y Lalín en los puestos 16 y 17 con más personas.

Del período que recoge el libro, entre 1899 y 1969, había ocho municipios pontevedreses con títulos sociales, entre ellos cinco de la zona: Estaba la sociedad de instrucción del Ayuntamiento de Rodeiro, fundada en 1920; la benéfica y recreativa del de Silleda, inscrita en 1922; el Club Estradense, político, en 1907; el Club Lalín, de ayuda, en 1920; Hijos de Tabeirós, benéfica y de instrucción, de 1920; Hijos del Ayuntamiento de La Estrada, benéfica y recreativa, de 1915; Hijos del Ayuntamiento de Agolada, de recreo, en 1922; e Hijos del Partido de Lalín, benéfica, de 1910. A ellas se suman otras sociedades no inscritas en el Archivo Nacional de Cuba pero recogidas en la Federación de Sociedades Gallegas de Cuba, como Hijos de Callobre, Hijos de Pardemarín, Hijos de Tabeirós, Unión de Curantes y Olives, Unión de Rubín o Unión de Vinseiro y Cereijo.