El alcalde de Vila de Cruces, Jesús Otero, inició la ronda de visitas a la Xunta después del cambio de gobierno. Ayer mantuvo un encuentro con el responsable provincial de Vivenda. En la cartera llevaba el poblado minero de Fontao, donde quedaron pendientes de ejecutar la adecuación de los edificios públicos, caso del cine, la iglesia y las viejas escuelas.
El alcalde, aprovechando que los trabajos aunque habían sido adjudicados por el anterior gobierno de la Xunta aún no han comenzado, planteó redefinir los usos inicialmente previstos en el proyecto. «Houbo que matizar os usos», aseguró el mandatario, apuntando que aunque en el anteproyecto que estaba en el Concello planteaba líneas generales «hai que clarificar ben as cousas». Una de las propuestas afecta a la iglesia. En el proyecto que había sido adjudicado se planteaba su utilización como sala de exposiciones y museos, pero ahora el mandatario planteó que se mantenga su uso original. Pero también requirió otros ajustes en las otras edificaciones y en el proyecto. Hay que recordar que en enero, cuando anteriores responsables de Vivenda, con Teresa Táboas a la cabeza, habían visitado estas instalaciones había ya requerido algunos ajustes en el proyecto, caso de la utilización para más servicios de la energía solar, caso por ejemplo del alumbrado público previsto en la actividad.
Durante el anterior mandato de la Xunta, el departamento dirigido por la nacionalista Teresa Táboas había contratado a la empresa UTE CC-Cartuja por 1,7 millones de euros la rehabilitación del antiguo cine y los locales anexos, la iglesia y el edificio de las antiguas escuelas, así como la urbanización de los espacios comunes. Sin embargo, los trabajos aún no dieron comienzo.
El alcalde, Jesús Otero, indicó que la intención del nuevo gobierno de la Xunta, según le trasladaron en el encuentro, es invertir durante este ejercicio un millón de euros en las instalaciones y en el próximo año 900.000 euros.
También retomó dos viejas reivindicaciones que ya habían quedado pendientes desde que se rehabilitó el poblado minero: el ensanche de la pista de acceso, puesto que es muy estrecho y dificulta el paso a algunos vehículos, así como solucionar el problema del abastecimiento de agua para las 79 viviendas sociales. El principal problema estaba en lograr un manantial y tramitar los permisos.
El encuentro con responsables de Vivenda no fue el único celebrado ayer por el regidor. También mantuvo un encuentro con la directora Xeral de Benestar, con la que abordó la solicitud de ayudas para los colectivos de mujeres y el Plan Concertado de Servizos Sociais, así como conciertos para la residencia de la tercera edad de Vila de Cruces.