La constructora ha conseguido reducir un tercio la deuda de 70 millones que le llevó a la fase pre concursal
18 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La amenaza de derrumbe que planea sobre dos de las constructoras más fuertes de la ciudad pende tan solo de un hilo. Cuatro días después de que Casas Novas presentase la primera fase de un concurso de acreedores y entrase en un tiempo muerto legal de tres meses para buscar soluciones, Indeza Edificaciones y Obra Pública apura los últimos días de la negociación con sus acreedores para firmar un convenio que le aleje del desastre.
La situación parece ir por buen camino, según un portavoz de la empresa, que a última hora de ayer reconocía que habían conseguido reducir un tercio la dueda adquirida, que alcanzaba los 70 millones de euros.
El próximo 29 de septiembre expira el tiempo que el artículo 5.3 de la nueva ley concursal permite para una fase de pre concurso. Fuentes próximas a este periódico reconocen que a falta de once días hay tan solo un acreedor con el que ponerse de acuerdo para poder firmar el convenio de refinanciación de deuda que evite la suspensión de pagos.
Aval del Igape
La compañía del presidente de los constructores de la provincia, Ángel Fernández Presas, llegó a esta situación golpeado por la fuerte crisis económica a pesar de que la empresa logró un incremento medio anual de volumen de ventas del 35% desde el 2004.
En Indeza esperan que la situación concluya de forma favorable y reconocen que la bomba de oxígeno lanzada por el Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) en forma de siete millones de euros para la reestructuración financiera está ayudando al grupo de Fernández Presas.
El aval fue concedido a Inversiones e Infraestructuras Atlante, una de las empresas de reciente creación del grupo, que está además integrado por la empresa de explotación minera Campomarzo; la constructora Indeza, Varela Villamor, que se ocupa de obras singulares; Urbanor y la sección Inmobiliaria Costaverde y Vilacha. Además cuenta con divisiones dedicadas a las energías renovables. En todas ellas trabajan, según los datos del grupo, más de 350 personas.
Un portavoz de la empresa constructora asegura que el problema solo atañe a Indeza Edificaciones y Obra Pública, mientras en el resto del grupo el trabajo fluye con total normalidad.