A Estrada se abriga en la piscina

F. S. Cordón

DEZA

Los precios populares y la afluencia de parados están marcando nuevos récords de afluencia y uso en las instalaciones climatizadas de la academia de policía

25 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los estradenses llevan más de diez años disfrutando de una piscina climatizada que les cayó el cielo cuando llegó la academia de policía, la actual Agasp. El servicio de la piscina, para que todos los estradenses pudieran utilizarla, fue adjudicado a empresas especializadas que deben respetar unos horarios que se reservan para los agentes que se forman en la academia, en concreto de nueve a diez de la mañana. La piscina abre a las diez y media, y el cierre no llega hasta las once de la noche.

La nueva temporada se abrió a principios de octubre, tras un breve paréntesis de cierre. Los precios populares y abonos ventajosos están suponiendo en estas últimas semanas cifras récords de asistencia, y de socios.

La novedad de los parados

Debe influir algo en los récords la presencia, como novedad desde hace poco más de un año, de bastantes jóvenes que están en paro y no tienen muchas expectativas actuales de encontar trabajo. Una forma de esperar un contrato es nadando, abrigándose en la piscina o bien en el gimnasio y otros servicios.

La afluencia media de personas a las instalaciones es de algo más de 300 por día. Buena parte acaban en el agua. Algunas noches, el aparcamiento se queda pequeño.

Los pocos más 10 euros que pagan de cuota al mes los casi 1.300 socios, que pueden utilizar también la sauna, explican nítidamente el éxito de la piscina climatizada. De lunes a domingo pueden entrar a cualquier hora. Si abonan 21 euros al mes tienen derecho a gimnasio.

La entrada libre, sin ser socios, es también muy accesible. Se paga 1,6 euros por una hora, o solo uno para menores de 18 años. Una media de 30 personas van al agua cada día por esta modalidad.

Y hay que contabilizar también a los 950 participantes en total por los grupos externos, como los de asociaciones, colegios, grupos especiales, guardería y escuelas deportivas, y los cursillistas, unos 270, que participan en los cursos propios, dos niveles de iniciación y otros dos de perfeccionamiento, así como los de natación terapéutica, fitness acuático y variedades, la escuela de iniciación a la competición conveniada con un club, natación infantil para niños de 3 a 5 años, actividades acuáticas para bebés de 0 a 3 años, y la escuela de natación sincronizada, con 17 alumnos.

En las instalaciones están previstas algunas mejoras a corto plazo, para mejorar las condiciones de climatización y para eliminar humedades.