La Xunta ahorró 200.000 euros en taxis al utilizar su parque móvil para notificaciones

A. Castroverde

DEZA

31 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los presupuestos de la Xunta para el 2010 se mueven en un escenario complejo debido a la caída de la recaudación. En Pontevedra, los responsables autonómicos intentan limar gastos y compensar así, siquiera parcialmente, los menores ingresos. De momento, las arcas autonómicas se han ahorrado en los últimos meses 200.000 euros en taxis. La cifra fue dada a conocer por el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís. Según las explicaciones dadas a los informadores, la Xunta recurría en Pontevedra al servicio de taxis para algunas notificaciones, una vez que fallaban los conductos ordinarios. En los últimos meses, sin embargo, estas notificaciones se realizan con el parque móvil propio con la consiguiente economía de gastos. Tras el relevo del bipartito, los nuevos gestores del PP se esfuerzan por transmitir una imagen de austeridad y de ahorro. Una de las medidas que aseguran haber tomado es dar orden de apagar manualmente las luces del edificio de Campolongo a medida que se van limpiando las plantas, a fin de que no queden encendidas largos períodos. El sistema automático de encendido/apagado fallaba y las luces del edificio de Campolongo permanecían encendidas en todas o buena parte de sus plantas hasta bien entrada la noche ofreciendo una imagen de despilfarro de energía. Esta imagen contrastaba abiertamente con las campañas oficiales en contra del derroche. Economizar el sueldo Una de las más medidas de ahorro más citadas por los responsables autonómicos es la implantación de la nueva estructura administrativa, que según señalan, se ha traducido en un ahorro inmediato. Cores sostiene que se ha economizado el sueldo de un delegado por departamento -en estos momentos hay representación de nueve en la ciudad- con el nombramiento de un jefe territorial en su lugar. Un escalón suprimido Además, asegura que los nuevos jefes territoriales son funcionarios que ya existían y que sustituyen a los antiguos secretarios provinciales por lo que, según sus cuentas, se ha economizado un escalón y por tanto unos nueve sueldos solo en Pontevedra. En cualquier caso, los responsables autonómicos son conscientes de que este ahorro no es cuantitativamente decisivo para dar la vuelta a la actual situación de las arcas autonómicas, afectadas por el recorte de ingresos derivado de la crisis. Datos de la Agencia Tributaria, dados a conocer recientemente (ver La Voz del día 26) indican que se ha producido una caída general de la recaudación en un 16% entre enero y octubre en el conjunto de España al pasar de 152.527 millones a 127.500. Las cuatro provincias gallegas recaudaron 1.124 millones menos en este período con un desplome del 22% (se ha pasado de recoger 5.000 millones a solo 3.869 en ese período). Esta pérdida de casi 3,7 millones al día en la caja pública gallega sitúa los presupuestos de la Xunta para el 2010 en un escenario complejo, pese a que el Gobierno gallego ha previsto ya recaudar 658 millones menos en impuestos este año.