Las copiosas lluvias han convertido a las numerosas fervenzas de las comarcas en un reclamo para los amantes de la naturaleza, con la de O Toxa como reina
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La mejoría de las temperaturas se ha convertido en aliado perfecto de los que gustan de disfrutar de la naturaleza. Y uno de esos polos de atracción lo podemos encontrar en las distintas fervenzas que jalonan los recorridos fluviales existentes en Deza y Tabeirós-Terra de Montes. Las copiosas lluvias de este invierno y primavera permiten disfrutar ahora de los saltos en su plenitud. Una oferta variada en la que reina la cascada do Toxa, la reina de la pasarela vertical del agua en Galicia, con sus sesenta metros de altura desfilando sobre roca granítica. Luce su vestido acuática impertérrita, ajena a la invasión visual del viaducto del AVE, ante las miradas de admiración de quienes se acercan a este rincón de la parroquia silledense de Martixe, donde la naturaleza, con una gran riqueza de bosques bien conservados, imbuye de paz el espíritu del visitante.
Silleda atesora otras fervenzas de interés, como recoge el libro Augas caídas. Fervenzas de Galicia , de varios autores y editado por A Nosa Terra. En esa compilación nos invitan también a disfrutar de las fervenzas da Férveda, en la parroquia de Escuadro, con la más interesante salvando un desnivel de diez metros entre rocas de granito y con carballeiras y bosques de ribera en su entorno. O las existentes en Pazos, las de Os Muíños.
Tampoco A Estrada se queda a la zaga en estos atractivos naturales. Destaca el Picho de Curantes o Picho da Fervenza, en la parroquia de Rubín. Un recorrido del Curantes repleto de rápidos y saltos de mayor o menor altura, entre un bosque de gran belleza. La de más altura, unos diez metros, está en Valiñas. También nos invitan los autores del libro a conocer el Pozo do Maimón, en ese mismo recorrido del Curantes, en el lugar de Pousada, con dos fervenzas de cinco y siete metros que rematan en pozos de gran tamaño, con presencia de molinos de interés.
Sin dejar el municipio estradense tenemos también otras opciones, como rápidos y pequeños saltos del río da Toxeira, en las proximidades de Montillón, o la fervenza do Firga, en Somoza. Además, tenemos la de Segón, de unos cinco metros y modificada por la presencia de la presa de un molino. Y en Forcarei tampoco faltan fervenzas que figuran en su oferta turística y natural, como la de A Freixa a Graña, de quince metros de altura. Una cascada de gran vistosidad por la forma curva de las paredes verticales sobre las que discurre el río da Veiga de Abaixo. Todo ello sin olvidar las de Presqueiras, con el salto más grande de diez metros.
Entre Cruces y Agolada discurre el Arnego entre rocas metamórficas formando pequeños saltos y rápidos de interés para el visitante, antes de desembocar el río en el embalse de Portodemouros. También en tierras agolenses, la de Porto Marcelín. Y en Cerdedo podemos disfrutar con las de Covadosa, del Seixo, entre rocas graníticas, o las de Castro, del río Quireza.