La declaración de impacto ambiental de la concentración parcelaria de las parroquias lalinenses de Noceda, Bendoiro, Anzo, Madriñán y Busto desatasca también el inicio de los trabajos de ejecución de los caminos. La empresa Tragsa, a quien la Xunta adjudicó esta labor a finales del 2008, ya inició el replanteo para marcar su trazado, puesto que en algunos casos también es preciso variar el inicialmente previsto para cumplir la declaración de impacto ambiental. La ejecución de los caminos tiene un presupuesto que supera los 3,7 millones de euros.
El miembro de la junta local de la parcelaria y máximo responsable de Xóvenes Agricultores, Francisco Bello, mostró su satisfacción por la declaración de impacto ambiental. «Xa non hai ningún atranco para poder empezar as obras, que xa poderían iniciarse nun mes», aseguró. Bello recordó que esta parcelaria, que incluye más de 2.200 hectáreas de superficie, había sido ya decretada en el año 2001, junto a la de Vilatuxe y criticó la parálisis del proceso «catro anos». Recordó que había quedado pendiente de superar el informe arqueológico, lo que supeditó el estudio de impacto ambiental necesario para poder ejecutar los trabajos.