El programa Bicicidadáns, que fomenta el ejercicio y la movilidad urbana, ofrece en pr??estamo cuarenta bicis ubicadas en cuatro puntos estratégicos de la localidad
08 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Con la sintonía de la serie celébre «Verano azul» tarareada al unísono y a bordo de bicicletas se inauguró el servicio Bicicidadáns, financiado por el Instituto Enerxético de Galicia. El paseo de prueba lo encabezó el alcalde, José Crespo, al que le siguieron la vicepresidenta de la Asociación de Empresarios de Deza, María Cuíña, el director del Inega, Eliseo Diéguez, los ediles Nuria Rodríguez Carral y Nicolás Varela García y el capitán de la Guardia Civil, Antonio Sánchez.
Estos constataron el buen funcionamiento y la comodidad de las bicicletas. El alcalde no dudó en probar una bicicleta de pedales y una de las eléctricas y quedó encantado de las prestaciones de esta última. El regidor echaba en falta «dada a cantidad de costas de Lalín» que no fuesen todas eléctricas porque supone que tendrían más tirón entre los ciudadanos. Los que las probaron compararon su fuerza a la de un pequeño ciclomotor, a la vez que destacaban su comodidad. Los responsables de la empresa Ingenia Soluciones apuntaron que el peso de estas bicis es de 23 kilos, tienen un tiempo de carga de tres a cuatro horas y una autonomía para cuarenta kilómetros. Eliseo Diéguez destacaba los beneficios de la utilización de este medio de transporte y de la colocación de los cuatro puntos donde estarán instaladas las bicicletas que contribuyen, dijo, a la europeización de la capital dezana.
La presentación fue también seguida por curiosidad por algunos vecinos y por los taxistas que se encontraban en la zona. La praza da Torre es ya junto con la zona del Empalme-Donramiro en los aledaños del estadio de O Cortizo, el pabellón y la estación de autobuses los lugares donde se pueden recoger o dejar las bicicletas. Para realizar la retirada será necesaria la utilización del móvil y el envío de un mensaje «coger», a un número de teléfono.
Crespo bromeaba ayer con el sentido que la palabra puede tener para muchos argentinos en la comarca y en el hecho de que el verbo se escribiese en castellano en vez de en gallego, algo que tienen previsto cambiar.
En cada uno de los puntos habrá una bicicleta eléctrica, a las que se añaden otras normales. El precio del servicio será de quince euros al año para los empadronados en Lalín y cinco euros a la semana para los visitantes. Crespo hizo un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y espera que las bicicletas no sean objeto de acciones vandálicas. Confía en el éxito de la iniciativa y espera poder contar en un futuro con «postos de bicicletas en tódos los recunchos» lo que permitirá a los vecinos desplazarse a hacer una compra o cualquier tipo de gestión en este ecológico medio de transporte.
La iniciativa está subvencionada con 140.000 euros por el Inega y llegó ya además de a Lalín a las siete ciudades gallegas, excepto Vigo y a las localidades de Vilagarcía y Redondela. A final de mes se instalarán en O Barco y A Rúa.
Diéguez destacó que la utilización de la bicicleta supondrá un ahorro de más de 1.5 millones de litros de gasóleo al año, lo que equivale a 1.384 toneladas de petróleo anuales y una reducción en la emisión de CO2 al año de 4.707 toneladas.
Los vecinos que quuieran disfrutar de este servicio tienen que rellenar un impreso que se puede recoger en las oficinas municipales del consistorio o en el pabellón.
Con él se pretende animar a los lalinenses a realizar una práctica tan beneficiosa para la salud como es pedalear y, al mismo tiempo, facilitar la movilidad urbana con un transporte de energía limpia y tan ecológico como es la bicicleta.