Las bicis eléctricas pinchan en Lalín

Olimpio Pelayo Arca Camba
O. P. Arca LALÍN/LA VOZ.

DEZA

Un mes después de inaugurar el servicio de préstamo, el Concello no tiene en ninguna de las cuatro bases ni una sola de las cuatro máquinas de pedaleo asistido

05 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Una lástima que las bicicletas del servicio de préstamo de Lalín no fuesen todas eléctricas, dada la cantidad de cuestas que tiene la localidad y el tirón que tendrían entre los vecinos: la afirmación corresponde a José Crespo y fue pronunciada hace casi un mes, en la inauguración de un servicio que supuso la inversión de 140.000 euros tras la firma del convenio con el Inega. Cuatro semanas después, la frase que encaja en el día a día del servicio es la siguiente: es una lástima que el Concello no cumpla con el compromiso anunciado entonces, y tenga al menos una bicicleta eléctrica en cada una de las cuatro bases distribuidas por la localidad.

Porque, deseos del alcalde al margen, el Concello no tiene ni uno solo de los ciclos de pedaleo asistido para uso público. Solo pisaron las calles de Lalín para las fotos de la inauguración oficial del servicio, el pasado día 7 de septiembre: las autoridades que las probaron destacaron su fuerza y su comodidad, en unas máquinas con 40 kilómetros de autonomía y 23 kilos de peso. Habrá que creerles, porque lo de comprobarlo en primera persona está más difícil: desde el gobierno municipal habían hablado de un problema técnico de anclaje de sillines, que se preveía resolver en unos días. Esa explicación la habían dado el 9 de septiembre, pero ya anticipaban hace años Los Tamara aquello de «los días se hacen meses, los meses años, los años siglos», por lo que ver las bicicletas eléctricas en las bases de uso público de Lalín puede ir para largo.

El servicio mantiene el mismo número de unidades desde su puesta en marcha: son 21 las bicicletas convencionales distribuidas en las cuatro bases de Lalín, con un preciso cambio de desarrollo corto que, a falta de motor, facilita las subidas. En la tarde de ayer, estaban ocho disponibles en la Praza da Torre; cinco en las proximidades del campo de fútbol Manuel Anxo Cortizo; cuatro en la estación de autobuses, y otras tantas en las proximidades del pabellón de Deportes.

El primer mes de uso descubre un punto débil de especial atracción para los vándalos: los focos traseros. Salvo en la estación de autobuses, en las otras tres bases se reparten ya cinco bicicletas con este desperfecto.