Dos encapuchados amenazaron a la propietaria y se llevaron su bolso
18 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La propietaria de un estanco de Merza, en Vila de Cruces, no había conseguido ayer aún reponerse del susto tras el atraco sufrido a última hora del martes. Ayer contaba que eran las nueve menos veinte de la noche cuando entraron dos encapuchados por la puerta. Uno de ellos que blandía un cuchillo de gran tamaño la amenazó y otro le cogió el bolso y salieron corriendo.
La mujer explicaba ayer que «foron segundos». Uno le acercó el cuchillo y le gritó «no chilles ni te muevas, que te mato» y le decía al otro «y tú venga». En pocos segundos los atracadores cogieron el bolso y salieron. La propietaria salió del establecimiento gritando y los vecinos pudieron ver a los dos encapuchados subirse a un coche rojo, en el que viajaban otras dos personas, y salir huyendo a toda velocidad. Ante los gritos de la propietaria un vecino llegó a coger el coche y salir detrás de los ladrones, mientras otros llamaban a la Guardia Civil.
El coche de los atracadores salió en dirección Vila de Cruces pero luego se metió por unas pistas y perdió al vecino que lo perseguía. Este de camino a Vila de Cruces se encontró ya con la patrulla de la Guardia Civil que se dirigía ya a Merza. La dueña del estanco contaba ayer que «Cando os vin entrar tapados o tomei primeiro un pouco a coña, pensei que era un disfraz e non me imaxinaba que iba a pasar iso». Sobre todo «a pleno sol e a pleno día coa de xente que pasa por aquí e A Carixa chea non me pensei que podería pasar isto». Los atracadores eran supuestamente dos hombres que llevaban guantes, una visera y una bufanda o algo tapándoles el rostro de forma que casi no se le veían ni los ojos. El bolso contenía algo más de 500 euros además del teléfono móvil y toda la documentación de al propietaria, el DNI que acaba de renovar, el permiso de conducir y la tarjeta sanitaria. Una documentación que tal vez los ladrones tiraron en su huida.
El establecimiento sufrió a lo largo de los últimos años varios robos nocturnos pero es la primera vez que la dueña se enfrenta a una situación así. Ayer apuntaba que «o susto non hai quen cho quite, foron segundos pero paseino moi mal, na aldea estabamos moi tranquilos e agora vou a ter medo sempre».
Estos días también hubo un robo en una casa en Fontao que fue desvalijada.
«O susto non hai quen cho quite, na aldea estábamos moi tranquilos e agora vou ter medo»