Otro hándicap del nuevo director ferial es el capítulo laboral. El personal temía su perfil técnico y no comercial. Los trabajadores habían sido muy duros en la etapa de Méndez Romeu y viraron al diálogo con Rueda...
-Me pidieron flexibilidad, comentar cualquier medida porque iban a ser flexibles al entender el momento y proponer las mejores soluciones para el menor impacto. Es un punto de partida muy positivo. Además quieren pelear y lograr más actividad. Rueda siempre fue presidente muy cercado con los trabajadores y siempre les buscó hueco en su agenda. Es normal que tuvieran dudas ante la certeza de los problemas económicos y ante la falta de datos de la línea de la nueva dirección. Un perfil comercial les hubiese tranquilizado desde el principio. Mi primer opción no es el bisturí, no es reducir personal. Es organizar la Fundación de la mejor forma, buscar la mayor actividad, solucionar problemas de tesorería. Si los números obligan habrá que tomar las medidas menos lesivas y dialogadas y ojalá que las más temporales.
-¿Resiste el recinto con 9 meses sin ferias? ¿Hay mercado?
-No. Tenemos que conseguir actividad sí o sí. No queda otra. El éxito tiene que venir ya en este 2014. Mayor actividad, mayor presencia, servir a los sectores económicos para que encuentren conexión con otros países, con otras nacionalidades, que vean un instrumento útil para el desarrollo de sus competencias. Tenemos que buscarlos y cuento para ello con un equipo amplio y experimentado. Con una dosis de inteligencia, imaginación y profesionalidad poder atraer oferta este recinto. Estamos convencidos y algo ya se ha andado.