Una lectura pendiente como homenaje a esta construcción histórica

La Voz

DEZA

Pedro Santos se define como un «poeta naïf» y explica que «todo mi proyecto siempre buscó la naturaleza del ser humano». Estudioso de la mente apunta que «la escritura surgió en mí de forma natural, como una forma de expresar la creatividad». Ponte Taboada le cautivó desde el primer instante y ahora le queda, explica, recitar sus versos en ese mismo lugar, testigo de una historia milenaria. Un acto que tanto Rubia como él esperan que pueda celebrarse en primavera, como estación más propicia y aprovechando la mejoría del tiempo. Santos considera que sin esa lectura el poema está incompleto y es necesario darlo a conocer in situ. Está seguro, dice, que «voy a temblar por todo el cuerpo».