Le ofrece diálogo, pero el PSOE le reprocha la dificultad constante para acceder a documentación y ejercer su labor
01 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El pleno de ayer de Lalín durante tres horas. Poco debió parecerle a Crespo, que se lanzó a un nuevo intento de conquista de la oposición municipal: si el pasado año les propuso sumarse a una suerte de gobierno de concentración, ayer abrió las puertas a celebrar al final de cada pleno una reunión de portavoces en la que el regidor les exponga en qué cuestiones trabaja, para que luego no le acusen de oscurantismo. Eso sí, «se traballo nunha cousa única para Galicia que nos adiantamos a pedir, eso non o digo». Les dio a elegir entre reuniones a puerta cerrada y con comunicado conjunto al finalizar, o con prensa presente. Sin dar tiempo a la oposición a reaccionar, se lanzó ayer a un primer ensayo general.
El resultado fueron 100 minutos de post-pleno, con cerca de una hora de intervención del regidor, con cabida para todo: del gasoducto al Museo da Marioneta, de la falta de personal en el Concello a dedicar un espacio público a Suárez. Terminó en una autocrítica hacia los políticos, su mala imagen y la negativa visión que ofrece el consabido «y tú más. Eu quero un cambio de ciclo».
Ahí se acabó el monólogo, fue demasiado para Cristóbal Fernández, que sacó reproches con carga de profundidad: criticó así que hable de compartir información cuando el gobierno local tramitó la modificación puntual para Bendoiro sin informar para nada a la oposición del grave expediente abierto por Aplu en una vivienda, y solo admitió el caso a preguntas del socialista Donsión. También exhibió un decreto de alcaldía que concedió al PSOE permiso para acceder a documentación sobre casas en la playa de Pozo de Boi (Vilatuxe) ayer de 8 a 15 horas, cuando la solicitud fue hecha el 7 de enero: «Por un lado moi ben, e por outro pau. Era máis fácil acceder a documentación cando estaba Cuíña, que che daba o expediente. Hoxe non», negando la posibilidad de hacer fotocopias. Crespo se abrió a negociar, y trató de buscar explicación a semejante retraso: «Moitas veces a documentación que pedides hai que buscala», pero no convenció al socialista.
distinción
El PSOE recurrirá la distinción a Hernández. El post-pleno sirvió para saber que el PSOE planteará una modificación al reglamento de honores y distinciones de Lalín, para evitar concederlas a personas en activo. Estaba clara la vinculación con la pretensión de Crespo de hacer a Agustín Hernández Hijo Adoptivo de Lalín. Fernández le hizo ver al alcalde que incumplió el reglamento, que obliga al secreto al iniciar una distinción, y anunció su intención de recurrirlo. Crespo puso ejemplos de otros municipios que distinguen a políticos en activo.
mociones
El Concello reclamará el céntimo sanitario. Una cuestión que criticó la oposición es que el gobierno hable de diálogo, mientras rechaza sistemáticamente las mociones de la oposición, que sin embargo apoya más iniciativas del PP. Crespo replicó con habilidad que ayer aprobó una moción del PSOE ?en la que el PGD se abstuvo? que demandaba reclamar el céntimo sanitario de los carburantes. Rechazó la que demandaba enterrar el tramo de línea eléctrica de 132 Kv hasta Torguedo, en Catasós, aprovechando el trazado de la N-525 ahora de competencia municipal; Crespo explicó que supondría reiniciar el proceso y retrasarlo de nuevo, y prefiere no arriesgarse a perder la infraestructura, ya que Fenosa le contestó que no estaba dispuesta a asumir el coste adicional.
semana verde
El PP rechaza la moción del BNG. El PP rechazó la moción socialista para no instalar taxímetros en Lalín, y otra del BNG en defensa de la vivienda digna. También lo hizo con la referida a la Semana Verde, en defensa de sus trabajadores y del mantenimiento público del recinto, que explicó el nacionalista Cordeiro. Crespo subrayó que Rueda desmintió tajantemente en GandAgro que pueda privatizarse, y apuntó que el problema fue extender recintos feriales no solo a las grandes ciudades ?citó a A Estrada y el Mueble?, que impidió que el de Silleda fuera el gran recinto ferial de Galicia como se pretendía. Elogió a Cuíña por señalar que entre tener una Semana Verde viable, o no tenerla, prefiere lo primero, una línea en la que están de acuerdo PP y PSOE, dijo: «Agora o BNG non, desde que o PSOE lle deu a patada ao Bloque no goberno municipal, non sei se ben feito ou non, pero debe ser difícil negociar con ese Matías», exponía Crespo en un tono desenfadado que arrancaba las risas del portavoz del BNG, Xesús Cordeiro. Concordaron todos en que la Semana Verde es positiva no solo para Silleda, sino para toda la comarca dezana.
análisis reuniones gobierno-portavoces tras cada pleno