La sacristía data del siglo XVI con elementos de interés

La Voz

DEZA

El dintel de la puerta tiene labrado una faz policromada y dos cruces sanjuanistas.
El dintel de la puerta tiene labrado una faz policromada y dos cruces sanjuanistas. f. r. A.< / span>

La sacristía se halla adosada al lado Norte de la iglesia. Su cronología corresponde al siglo XVI. La puerta de acceso desde el presbiterio es de notable mérito, con arco gótico flamígero moldurado. El dintel de la puerta tiene labrado una faz de medio bulto policromada y dos cruces sanjuanistas a los lados.

En su interior es de admirar, además de la bóveda de crucería típicamente gótica con diversidad de rosetas, la pintura mural existente en el muro Sur.

La pintura se adapta a la forma del lienzo que delimita el arco configurado en ojiva. En la parte alta, rodeado de nubes de ingenua traza figurando el reino celestial, está representado el Padre Eterno en actitud de bendecir. Debajo hay dos figuras, que según el profesor García Iglesias, pudieran corresponder a María y Juan Evangelista. Siguiendo a este mismo autor, el vacío del espacio central estaría ocupado por Cristo crucificado, talla exenta hoy desaparecida, por lo que estaríamos ante una representación iconográfica de una Déesis. Completando esta temática iconográfica, dos grandes jarrones con rosas y azucenas (símbolo mariano por excelencia) y dos ángeles. El telón de fondo esta compuesto por formas geométricas y motivos florales. Su cronología apunta, dentro del arte popular, a una manifestación artística del siglo XVIII.

Entre otros elementos de interés de la sacristía mencionaremos una boeta, o cepillo de recoger limosnas, en forma de altar a la romana con hornacina cerrada que cobija la imagen de la Virgen del Encuentro, patrona del templo lalinense de Soutolongo.

En el exterior de su puerta hay pintado dos corazones. Uno coronado de espinas y otro atravesado por una espada, que representan los emblemas de San Ignacio de Loyola y el Sagrado Corazón de María. Sobre ambos la paloma como imagen del Espíritu Santo.

Del intenso culto desarrollado en esta iglesia a través de los siglos nos da cuenta la desmesurada cantidad de libras de cera consumida al año, reflejada en los Libros de Fábrica, además de la gran cantidad de harina de trigo para obleas.

Utilizando el antiguo lema «DEÇA AVANTE» que aparece en las piedras de armas y en postreros documentos, animamos, con la publicación de estas sucintas notas, a que se inicie la larga andadura del estudio metódico del rico patrimonio existente en esta comarca, y entre todos, demos AVANTE a la cultura de Deza.