Las memorias de las actividades promovidas desde la Asociación de Mulleres do Municipio de Silleda desde aquel año 96 ocupan varios tomos. Fotografías que plasman cursos, salidas, fiestas, comidas y exposiciones de un colectivo que se ha caracterizado por ser uno de los que más mujeres logró aglutinar en sus filas.
-¿Siguen contando con más de medio ciento de socias?
-La cifra exacta es de 510 socias. Desde siempre hemos sido un colectivo muy amplio en lo que se refiere a adhesiones. La mayoría de nuestras asociadas son del municipio de Silleda, de todas las parroquias además del casco, y también algunas tenemos de Vila de Cruces y de concellos limítrofes pero lo grueso es de aquí.
-¿Qué actividades fueron las más demandas?
-Hicimos cursos de todo, charlas, excursiones, exposiciones... Recuerdo los primeros carnavales del 97, manualidades para niños, nuestra primera excursión a las Rías Altas, curso de vainica e incluso de aeróbic en el 99. Vino el punto de cruz, las cenas de socias en los dos restaurantes que había en el pueblo; que eran el Ricardo y el González, una vez se hacía en uno y a la siguiente en el otro, y las semanas gastronómicas que tanto éxito tuvieron siempre. Incluso se hizo una semana de gastronomía impartida por socias nuestras; aquí estuvieron ante los fogones y cocinando con gran maestría Dolores Sangiao, Gloria Costoya y Berta Mosquera. Ellas fueron las primeras socias que ofertaron cursos de estas características en el seno de la asociación. Llegarían posteriormente las clases de flor seca y natural que nos trajo Miriam Lorenzo así como los arreglos navideños. Son muchos años los que transcurrieron desde la puesta en marcha del colectivo y hubo tiempo para hacer muchísimas cosas.
-¿La demanda fue variando con el paso de los años?
-Algunos cursos se mantienen pero es cierto que determinadas actividades ya no tienen el tirón de antaño y ya no se suelen programar. Con la asociación hemos recorrido Galicia, por ejemplo, pero en la actualidad las excursiones y las cenas que antes eran demandas y concurridas ya no encuentran las mismas peticiones que antes. Lo de las salidas creo que se debe fundamentalmente a que buena parte de nuestras socias proceden de las parroquias del rural y tienen que atender sus quehaceres diarios. Son mujeres, en muchos casos, con explotaciones que tienen que atender.