El PXOM de Cruces lleva casi un año esperando informes

P. V. LALÍN / LA VOZ

DEZA

El estudio de Patrimonio «vai para longo», según explicaron a Otero, porque «teñen antes varios previos de outros concellos»

09 ene 2015 . Actualizado a las 05:01 h.

El PXOM de Vila de Cruces fue aprobado inicialmente en pleno el día 17 de febrero del 2014. Cumplirá un año dentro de poco más de un mes. Desde entonces se sucedió un protocolo que se estimaba de unos seis meses para superar todos los pasos: Dos meses para alegaciones y su resolución y disponer de los pertinentes informes sectoriales. Va todo avanzado salvo el capítulo de informes sectoriales, donde está pendiente de llegar el correspondiente a Patrimonio que, por otra parte, es el más aguardado por cuanto va a definir el grado de protección futuro que el Concello va a dar al territorio minero de Fontao, que tanto movimiento social generó.

En el proceso, el período de presentación de alegaciones ya se cerró el 19 de mayo, fecha en la que quedaban pendientes, para volver a mandar el documento a la Xunta antes de su aprobación definitiva en pleno, la gestión de los recursos y la incorporación de los informes sectoriales.

El alcalde de Cruces, Jesús Otero, recabó recientemente información en la delegación provincial sobre el retraso que ya está experimentando el plan y pidiendo apremio para el mismo. Obtuvo como respuesta respecto al informe sectorial de Patrimonio, que es el que falta, que «vai para longo». También le dieron explicaciones para el retraso. Patrimonio va resolviendo los expediente por orden de entrada y, según le indicaron al alcalde cruceño, «teñen antes do de Cruces varios PXOM de outros concellos que deben resolver antes».

El alcalde volverá a insistir en el tiempo transcurrido a la espera del informe de Patrimonio pero considera que, por la información recabada, «vaise a dilatar e vai alá case un ano e debería estar xa».

Patrimonio decidirá

Frente a las alegaciones que reclaman que se dé algún tipo de protección urbanística a las minas de Fontao, Otero discrepa en cuanto que considera que le supone adquirir responsabilidades que desbordarían al Concello, pero sigue manteniendo que hará lo que le sugiera el informe de Patrimonio. Además de las alegaciones proteccionistas, también hay las de la empresa que reclama que se deje como está y sugiere negociar el futuro de las instalaciones entre Xunta, Concello y empresa.