Admite que es inviable a corto plazo por falta de recursos, y ve positivo que la Xunta alquile un bajo en lugar de comprarlo
15 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El alcalde de Lalín, José Crespo, mantiene su apuesta por la construcción de un edificio de Medio Rural en la capital dezana. Tras el anuncio de la Xunta de búsqueda de un bajo en el casco urbano para la oficina agraria comarcal, el regidor indicaba ayer que «en principio non hai ningún problema. Eu non dou por amortizado o edificio de Medio Rural, e a Xunta quere facelo, pero non hai recursos nin para este ano, nin para o próximo e a ver o seguinte».
Crespo cree que en ese período pueden pasar los cuatro años que la Xunta fija antes de poder desistir del contrato sin indemnización, y destaca precisamente como hecho positivo para mantener la confianza en la construcción futura del edificio el hecho de que la Xunta haya optado por un alquiler, y no por adquirir en propiedad un local: «Se compraran un baixo en propiedade sería outra historia. Eu estou no tema, e sigo empeñado en facer o edificio de Medio Rural. Dixen que non era razonable comprar, que había oportunidade, porque se compran sería máis difícil o resto». Crespo no considera que el hecho de que el contrato apunte diez años de alquiler suponga un aplazamiento tan largo para el futuro edificio, porque puede dejar el alquiler si así lo decide, y después de los cuatro primeros años, sin indemnización; admite, sin embargo, que las instalaciones tardarán todavía unos años en ser realidad, porque en este momento la Xunta no dispone de financiación para acometer las obras.
«Nós temos xa a parcela cedida ?un terreno en el SUE-4, al fondo de la calle Arenal? e se non pensaramos que se vai facer, teríamola retirada. Pero non é o momento», y subrayó la conveniencia de que Medio Rural busque un emplazamiento alternativo a su oficina agraria comarcal, situada en un edificio con dificultades de acceso. Por eso ve bien que alquile un local, que en el futuro podrá dejar para irse al edificio propio que ansía Lalín, «igual que nós deixaremos o último aluguer que temos, o da biblioteca, ao rematar o vello concello».