La mayoría carecen de distintivo ambiental y podrían sufrir restricciones
08 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes queda mucho tiempo para que se establezcan restricciones al tráfico en los cascos urbanos en función de los distintivos ambientales de los vehículos, si es que algún día ocurre. En cualquier caso, es importante recordar que los municipios de más de 50.000 habitantes deben tener configuradas desde el 2023 zonas de bajas emisiones (ZBE) para redistribuir la circulación. En Galicia solo han actuado en consideración Pontevedra y A Coruña, aunque en Vigo y Ourense parecen decididos a cumplir con la normativa.
A la vista de que es fundamental desplazarse a las ciudades para disfrutar de ciertos servicios, los conductores de la zona deberán estar ojo avizor, ya que circular por áreas restringidas sin la etiqueta correspondiente podría acarrear sanciones económicas. En Deza-Tabeirós son cerca de 24.000 los coches no que no tienen ningún tipo de distintivo ambiental, el 40 % del parque automovilístico, quienes tendrían el acceso prohibido a dichos espacios.
En función de la ciudad y su normativa municipal solo podrían circular por estas ZBE los que tengan la etiqueta ECO o Cero, mientras que los B y C podrían sumar restricciones. Los datos publicados por la Dirección General de Tráfico (DGT) señalan que los vehículos con distintivo son 34.829. Si bien es cierto que son mayoría, una gran parte no podría acceder a las áreas no contaminantes. Con etiqueta B, de gasolina y matriculados a partir del 2001 y diésel desde el 2006, son 18.652 (32 %); mientras que la pegatina C, vehículos de gasolina del 2006 en adelante y los diésel desde el 2015, la poseen 14.614 automóviles (25 %).
No contaminantes
Los vehículos con vía libre en las ZBE suponen exactamente el 2,8 % del parque automovilístico de los municipios de la zona (1.563). Con la ECO, es decir, los correspondientes con turismos híbridos o propulsados por gas, son 1.248, mientras que los vehículos eléctricos de batería, los de autonomía extendida y los híbridos enchufables con una autonomía superior a los 40 kilómetros, son 315, el 0,5 % del total.
La cifra es baja, pero mucho mayor que en el balance del 2023, cuando eran 788 automóviles. Dos años después circulan por las carreteras de la zona 775 vehículos no contaminantes más, un crecimiento del 98 %. La opinión de los concesionarios locales confirma este dato, observando un lento pero decidido avance en las ventas de vehículos eléctricos. «Le está costando entrar, pero si que se está vendiendo. Hay que saber bien el uso que le vas a dar. Como segundo coche lo recomiendo sin duda», aseguraba para La Voz Toño Camba, de Start Motor
Lastra su compra la falta de infraestructura para cargarlos de batería, pero poco a poco es más habitual. En Lalín y A Estrada su uso está más extendido, con 521 y 499 coches con estas etiquetas ambientales, respectivamente. En la capital dezana suponen el 3 % y en A Estrada el 2,64. Curiosamente, en Lalín circulan más con la etiqueta Eco (452) y en A Estrada es donde más Cero se ven (98).
Difícil extensión en el rural
En cambio, en las zonas rurales la distribución es mínima. En Cerdedo solo hay dos coches con estos distintivo, ambos Eco; en Dozón son 17; en Rodeiro son 39; en Agolada 38 ; en Forcarei 62. Superan el centenar en Vila de Cruces (104) y son 207 en Silleda.
Los propulsados por gas ganan enteros
Una alternativa para obtener la codiciada etiqueta Eco son los coches propulsados por gas, bien sea petróleo o gas natural licuado (GLP y GNL) o también gas natural comprimido (GNC). Su compraventa es cada vez más elevada, especialmente en marcas que apostaron fuerte por su introducción en el mercado como es el caso de Renault. En las comarcas circulan 117 automóviles con estas características.
El diésel continúa siendo el combustible mayoritario en el parque local
En cuanto al tipo de combustible, el diésel sigue siendo mayoritario en el parque automovilístico comarcal. Suponen prácticamente el 70 % (41.003), muy por delante de los de gasolina (17.849) y lejos de los eléctricos (131). En la zona menos del 1 % de los automóviles son eléctricos. Por concellos, en Cerdedo no circula ningún coche con batería, mientras que en Dozón, Agolada y Rodeiro solo hay dos.
De hecho, el 83 % de los coches eléctricos en las comarcas se encuentran en A Estrada (56), Lalín (36) y Silleda (17). Lógico porque tienen más población, así como una renta mayor y más infraestructura de carga.
La Unión Europea anunció que a partir del 2035 se prohibiría la venta de coches con motor de gasolina o diésel, sin embargo, esta nueva normativa que busca la reducción de los gases contaminantes, no parece haber alertado a los consumidores de la zona, que siguen apostando por automóviles con este sistema de combustión.