El curso, impartido por personal del centro, se desarrolla durante 6 semanas y cuenta con una decena de participantes
31 may 2026 . Actualizado a las 19:52 h.Coidar é tamén coidarse, con este título se imparte estos días un curso en el Centro Integrado de Saúde de Lalín (CIS) dirigido especialmente a familiares de cuidadores de personas dependientes. Un espacio formativo destinado a dar pautas a los asistentes sobre diferentes cuestiones que abarcan desde el manejo de personas dependientes y de alimentación hasta otras cuestiones como el apoyo emocional.
El curso tiene una duración de seis semanas, con una sesión los jueves, que se imparte de 10.00 a 11.30 horas. La iniciativa cuenta con la participación de tres enfermeras: Andrea Rodríguez Covela, Patricia Campos Goldar y Vanesa Liñares; así como la nutricionista Lucía Paz y la trabajadora social Mónica Pérez.
El personal de Enfermería se encarga de abordar cuestiones relacionadas con la higiene para prevenir úlceras, el manejo de las personas dependientes junto con otros temas como el riesgo de caídas, el deterioro cognitivo, posibles problemas de incontinencia. Andrea se centra más en el apoyo emocional a las personas dependientes.
La nutricionista habla a los participantes, entre otras cuestiones, de suplementos proteicos, el uso de espesantes, de problemas como la disfagia y de alimentación saludable. Se trata también de dar pautas a los asistentes sobre como actuar y prevenir posibles atragantamientos. Al mismo tiempo sirve también para informar sobre los recursos existentes dirigidos a dependientes.
El curso, que incluye seis sesiones y cuenta con una decena de participantes, finaliza el 18 de junio. La idea es repetirlo más adelante con nuevos grupos de personas interesadas. Explican que está teniendo muy buena acogida y que sirve también de punto de encuentro a personas cuidadoras o incluso a dependientes que quieren saber más sobre como autocuidarse. Entre los asistentes hay personas de diferentes edades y, curiosamente en este caso, la mayoría son hombres.
Patricia Campos señala que las reuniones permiten a los asistentes aprender cosas nuevas como puede ser alguna técnica en el manejo de las personas dependientes y al mismo tiempo tener también certificar que lo que hacen lo están haciendo bien. Al tratarse de un grupo reducido eso también da pie a que los participantes compartan sus propias experiencias y conocimientos que sirve para ayudarse unos a otros.