La recompensa de 1.000 euros anima a enfundarse las zapatillas y correr

Javier Benito
javier benito A ESTRADA / LA VOZ

A ESTRADA

Miguel Souto

A Emilia Miguéns le sobraron cinco minutos para recorrer quince locales y lograr el premio: «Si llegó a saber antes las bases, igual me lo pienso»

01 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni las altas temperaturas ni la presión del tiempo hicieron desistir a Emilia Miguéns de su propósito. Como acicate ni más ni menos que 1.000 euros en compras en establecimientos de la Asociación de Comerciantes de A Estrada (Acoe). Y eso que estuvo a punto de tirar la toalla antes de empezar, pero los ánimos de Patricia Magariños, gerente del colectivo, la dieron el empujoncito final necesario. Quizás ella merecía también un premio porque le tocó acompañar a la feliz ganadora para comprobar que se cumplían las bases del concurso.

Emilia Miguéns, natural de Vilagarcía pero afincada en A Estrada, reconocía entre risas y aún recuperando el resuello tras la carrera, abanico y botella de agua en mano, que «si llegó a saber antes las bases, igual no participaba, lo hice engañada». Debía lograr gastar los 1.000 euros de premio en tan solo media hora y en quince locales. Una iniciativa promocional que se quiso recuperar este verano y que ya se había vivido por ejemplo en el 2018, entonces bajo el lema Serás capaz de gastalos?. En esta ocasión tuvo un retoque al bautizarse la campaña A carreira dos 1.000 euros.

A las 19.30 horas debía comenzar la «competición» y solo diez minutos antes, en la propia sede de Acoe se le daba la lista de los quince establecimientos a visitar. Y ahí surgieron las dudas, aunque finalmente Emilia se situaba en la línea de salida. De entrenamiento previo, nada de nada, «que estuvimos con las fiestas de San Paio y así era difícil, además que yo no hago deporte». Eso sí, para la ocasión se enfundó un llamativo pantalón corto y las zapatillas, dispuesta a soportar la combinación de carrera y calor bajo la presión horaria.

Reconocía la feliz ganadora que en los comercios le ayudaron mucho, facilitando que pudiese cumplir el ritmo máximo de dos minutos de media. «Estaban sobre aviso y fue vital, junto al ánimo de Patricia», comentaba, porque le tocó algún que otro puerto que bajar y escalar, por ejemplo en la parada en Catro Canciños.

La carrera comenzó a la vera de Acoe, en Lugar del Vino para seguir por Eva Shoes y Emei, así como las tiendas Mari Carmen y Valentina. Tico Doko fue la siguiente parada, para acudir a Catro Canciños, Código Digital, Sabia Natura o La Esquina. Mercería Fondevila, Aurora Sport, Moksin, Edelec y, para terminar, Lolimay. En cada uno de ellos «gastó» entre un mínimo de 20 y un máximo de 200 euros, con muchos de 50, hasta completar los 1.000 justos del premio. Vales que ahora transformará en todo tipo de productos y servicios. Seguro que entonces se olvidaría del sofocón vivido para lograrlo.