RASTRO DE AIRE
21 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.NO SE LLEVA apostar por cosas razonables. No se lleva sonrojar a los peatones porque siempre tienen razón... Las mayorías siempre tienen razón y si no la tienen poco importa, mejor no quitársela... Entre el conductor y el peatón, no cabe duda, siempre lleva las de perder el peatón. Poco importa que un atropello sea en paso o en calle abierta. Conductor y peatón, aunque preferiblemente caminante, siempre defenderé a las personas frente a las máquinas pero, incluso así, siempre apostaré por las cosas razonables aunque choque con la razón de las mayorías. Hombre y máquina deben entenderse. Por eso hay pasos de cebra y calle libre. La alternativa a esto es lo que me ocurrió ayer. Al tercer peatón al que me negué a atropellar en el centro de Lalín (a 5/km por hora o menos) y que me miró mal por mi frenada, le pedí diculpas por no ocurrírseme circular por las aceras. Vaya fallo el mío.