Lalín con toque marinero

| PABLO VIZ |

LALÍN

RASTRO DE AIRE

28 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

DE UN un tiempo a esta parte, desde que empezaron a aparecer pintados los pasos de cebra de Lalín, la capital adquirió un toque de villa marinera (Lalín siempre en la evocación del mar imposible). Llega el azulvillaplaya en forma de rayas gruesas y chillonas que alumbran de día más que farolas de noche por todas las calles lalinenses. A poco que se cambien las palomas por gaviotas no me sorprendería topar toallas a pie de bar, que el agua sigue siendo una ilusión, pero bares y sol y prendas ligeras hombre-mujer abundan en la entrada del verano lalinense. Pero estamos en villa rural, en espacio para la cantería y en la batalla contra el feísmo. El trazo grueso azulón playero desequilibra y los desajustes estéticos también son feísmo. Deseo fervientemente que salven peatones, sino para esto prefiero Benidorm, que además de rayas tiene mar.