Venció al colista en un encuentro donde apenas hubo ritmo ni intensidad
10 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El Embutidos Lalinense se limitó ayer a sumar dos puntos más y continuar su racha de victorias en la escalada hacia los puestos de privilegio. Pero resultó un partido para olvidar el disputado frente al Poio en un Lalín Arena donde no faltó una gotera antes del inicio. Frente al colista los locales apenas consiguieron momentos de buen ritmo y juego, aunque terminaron imponiéndose por un cómodo 34-26.
El choque comenzó con un tanto de Cadillas igualado poco después por Roberto Álvarez. Pero Tabuyo y Maquieira conseguían poner una ventaja de 1-3 a favor de los visitantes. Los de Paco Aguiar no conseguían asentarse sobre la cancha, faltos de inspiración pero también de motivación, siempre difícil de conseguir cuando enfrente hay un rival muy inferior si se miraba la clasificación. Costaba meterse en el choque, pero con una nueva ventaja de 2-4 para el Poio. Pero los lalinenses conseguían un parcial de 3-0 con un último tanto de Adrián Crespo, que les permitió adelantarse en el marcador.
El partido marchaba igualado en el resultado. A los once minutos pedía tiempo muerto el Poio con un 7-5 en el electrónico. Llegaba una exclusión de Roberto Álvarez y recortaban los visitantes. La igualdad comenzaba a provocar más nerviosismo del deseado en la escuadra local, que aprovechó una exclusión de Cores para lograr su primera ventaja significativa de cuatro goles. Después encadenaba una buena racha con tantos de Pachi, Martín Losón y Roberto Álvarez hasta el 17-10, maquillado antes del descanso por los visitantes para el 17-12.
Tras la reanudación tampoco hubo un cambio significativo en el panorama de juego, más errático que en anteriores encuentros el Lalinense confiado en su superioridad. Faltaba tensión sobre la cancha pero a pesar de ello continuaban las ventajas, aunque nunca excesivas. Incluso recortaba el Poio a un 21-18, tras aprovechar la segunda exclusión de Roberto Álvarez, que obligó a Paco Aguiar a pedir tiempo muerto. Iban nueve minutos y al técnico no parecía gustarle la dinámica del partido.
Las diferencias continuaban fluctuando entre los tres y cinco goles, cómoda aunque no definitiva para los lalinenses. A falta de ocho minutos comenzó a crecer tras tres tantos consecutivos de Gustavo y Josiño sin réplica del rival. Con 32-24 ya solo quedaba esperar el pitido final, sentenciado el partido ante un animoso Poio y un abúlico Lalinense. Pachi subía al electrónico el 34-26 definitivo.
La victoria permite a los de Paco Aguiar sumar dos valiosos puntos más en su lucha por acercarse a las dos primeras posiciones. Pero ello pasa por el trascendental partido de la próxima semana, cuando se medirán al tercero, el Atlético Novás. Será toda una piedra de toque sobre las opciones del BM Lalín.
Tanteador cada 5 minutos: 1-3, 5-4, 9-8, 12-9, 15-10, 17-12 (descanso), 20-15, 22-18, 24-21, 27-23, 31-24 y 34-26 (final).
Árbitros: Mikel Burguera y Markel Garralda, del País Vasco. Excluyeron en dos ocasiones a Álvarez y una a Adrián Losón y Toñito por el Lalinense, y una a Cores del Poio.
Incidencias: Alrededor de 130 aficionados en el Lalín Arena.
Iago, Adrián Crespo (2), Martín Losón (8), Martín Iglesias, Pachi (4), Álvarez (7), Adrián Losón (4) -equipo inicial-, Durán, Josiño (3), Gustavo (4), Aser, Bruno (2) y Toñito
Daniel, Tabuyo (7), Barco (1), Maquieira (6), Pérez, Ruibal (1), Cadilla (9) -equipo inicial-, Garrido, Marsillas, Cores (1), Erik (1), Hugo y Núñez
Lesión de Martín Iglesias en un choque donde no jugaron ni Durán ni Aser
Antes de comenzar ayer el partido se guardó un minuto de silencio en memoria de la madre de Mario López, directivo del club, fallecida esta semana. Apenas iniciado el choque se producía la lesión de Martín Iglesias, con un fuerte golpe en un muslo. Ya no volvió a saltar a la pista aunque no parece revestir gravedad su lesión. Quien tampoco jugó fue Aser, tocado en una mano y al que Paco Aguiar prefirió dar descanso. Como tampoco jugó el portero titular del equipo, Durán. Iago completó todo el choque bajo palos. El entrenador del Lalinense buscó así darle minutos. También se sumaban las bajas ya previstas de Daniel Ramos y de Iván Campos, que no entrenó estas fiestas navideñas con el equipo.