Lores y Cuíña se hacen «ojitos» con la excusa del cocido

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

LALÍN

Lores y Cuíña degustaron sendas tapas de cocido en el bus que promociona la fiesta.
Lores y Cuíña degustaron sendas tapas de cocido en el bus que promociona la fiesta. Ramón leiro< / span>

Los alcaldes de Pontevedra y Lalín hacen gala de su empatía personal, pero con recato

21 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La excusa -magnífica, por otra parte- de presentar en Pontevedra la Feira do Cocido de Lalín, sirvió para juntar por primera vez a los dos alcaldes, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG) y Rafael Cuíña (Compromiso por Galicia). Ambos hicieron gala de mucha empatía personal. Primero, en la comparecencia ante los medios y más tarde, en la degustación que tuvo lugar en el autobús que estos días está recorriendo Galicia para promocionar la que en opinión de Lores es «a principal festa gastronómica do noso país».

Abrió el fuego Cuíña, que se refirió a Fernández Lores como «un referente absoluto do municipalismo en Galicia» con el que afirmó compartir «unha mesma visión do que debe ser este país».

El pontevedrés no le fue a la zaga en las alabanzas, especialmente cuando alguien preguntó a Cuíña por las críticas que está recibiendo desde la oposición del PP por la decisión de peatonalizar ?al menos de forma temporal? dos calles del centro de Lalín, Principal y Joaquín Loriga. Tras haber vivido situaciones similares hace quince años, cuando Pontevedra inició su gran transformación urbana -«agora é un referente mundial», siguió alabando Cuíña-, Lores apuntó que «sempre existe unha oposición política de sectores que creen atacados os seus privilexios». En este sentido, alabó la «valentía» del nuevo gobierno de Lalín por haber dado el paso de apostar «pola humanización dos espazos públicos» tras solo seis meses en el poder.

Ambos abogaron por «estreitar lazos» entre Pontevedra y la capital del Deza, y en ese ambiente de buenrrollismo se les preguntó por la palabra de moda: confluencia. ¿Debe darse entre las dos fuerzas que representan Lores y Cuíña?.

Sin perder el buen tono, ahí hubo cierta discrepancia. Cuíña cree que sí han de coincidir BNG y CxG, «porque é o que demanda a cidadanía». Máxima confluencia, afirmó el alcalde Lalín, «para tumbar as políticas do PP». Pero Lores no lo comparte del todo. «A cuestión central -afirmó- non ten que ser ir en contra do PP nin de ninguén, senón defender a capacidade de este país de valerse por si mesmo».

Es decir, que ambos se siguieron haciendo ojitos, pero sin pasar a mayores. Porque, como dijo Cuíña, «estas cousas hai que debatilas noutros foros, e non nunha sala con xornalistas». ¿Tal vez delante de un cocido?.

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