El ala oeste del consistorio de Lalín sigue sin calefacción, y el Concello distribuye calefactores para caldear la cubitera verde
19 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Hay que tener una edad para acordarse de aquel eslogan publicitario: «Donde falte calor, ponga un calefactor». Pero fue lo que pensaron los encargados del mantenimiento del Concello de Lalín, ante la persistencia de la avería en la calefacción que convierte el círculo oeste del castro tecnológico en una cubitera de cristal verde. Así que, con la fuerte bajada de temperaturas ayer se apiadaron de los funcionarios que en ella trabajan, y a primera hora les entregaban unos calefactores para tratar de caldear el ambiente y paliar la situación, aunque alguno prefería trabajar con bufanda y en otros casos lo hacían sin quitarse el chaquetón.
Los servicios de mantenimiento detectaron fugas de agua en algunas de las 11 máquinas calefactoras del edificio, que impulsan el aire caliente por los circuitos, la pasada semana. Se repararon las piezas dañadas y se purgó todo el circuito, trabajos desarrollados el viernes ?incluso por la noche? para intentar atajar la deficiencia lo antes posible.
Sin embargo, tras los arreglos se detectaron bolsas de aire en el sistema que seguían impidiendo el normal funcionamiento de la calefacción, y al reparar la avería, se encontraron nuevos problemas que afectaban a tuberías de 3 de las 11 máquinas calefactoras, que quedaron fuera de servicio: el círculo oeste es el afectado, sin incidencia en el resto del edificio. El edil de Novas Tecnoloxías, Tomás Vilariño, explicó que la avería «non ten consecuencias moi destacables, xa que como se pode comprobar cun termómetro, todo o edificio se mantén por riba dos 20 graos centígrados, cando o máximo aconsellado polo Ministerio de Industria é de 21».
Una respuesta que caldeó el ambiente entre los funcionarios casi tanto como los voluntariosos calefactores. A partir del viernes día 27, habrá nuevo intento para reparar la calefacción, tarea compleja porque requiere vaciar todo el circuito de agua y solucionar los problemas con soldaduras o reposición de piezas.
Reclamar por vicios ocultos
El Concello valora una posible reclamación a la constructora por vicios ocultos, al aparecer corrosión que no se conocía en las tuberías, «posiblemente provocada por non traer as tuberías un separador galvánico», esto es, una pieza que se coloca entre materiales distintos para evitar la corrosión.