Testimonios de vida en Lalín para acercar la diversidad a los estudiantes

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

miguel souto

Hoy, desde las 16.30 horas, habrá música, baile y actividades en la Praza Europa

05 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El escenario del Salón Teatro de Lalín se llenó ayer de valientes que ganan a diario mil batallas, personas con diferentes limitaciones físicas o psíquicas que demostraron ayer que son capaces de hacer cosas increíbles y que, como apuntaba el padre de un niño autista, les queda toda una hoja en blanco con «mucha vida por escribir».

La jornada, la segunda de la tercera edición del Lalín Diverso, sirvió para visibilizar a vecinos que tienen un poco más difícil lo que a otros les cuesta menos. Bea, que cuando nació estuvo dos meses en la incubadora y es ciega, leyó s testimonio en Braille. Explicó lo que le costó a aprender, cómo Encarna la mandaba al pasillo porque no quería leer y habló de ese colegio de la Once «que me dio la vida».

Hablaron los padres de niños con diferentes limitaciones de lo extraordinarios que son sus hijos, de la alegría que desprenden, de sus ganas de aprender, desde el cariño que cualquier padre tiene por sus hijos. Los alumnos de los institutos oyeron testimonios como el Juan Antonio Castaño, padre de «un hombre de 20 años que tiene autismo» que contaba como se enfrentó al trastorno que le diagnosticaron al niño a los dos años y medio «yo que ya le tenía planificada la vida desde que fuera el colegio hasta que se hiciera ingeniero y después astronauta». Su hijo, explicó, «es un crack de los ordenadores» y «tiene una capacidad única de hacernos felices a todos» indicando que «si tengo otra vida y otro hijo, quiero que me llegue el mismo».

Sandra, que tiene 21 años y es miembro de Aspadeza, se emocionó contando su trabajo primero de prácticas y en los últimos años como voluntaria en la residencia de As Dores donde atiende a los mayores, les da de comer, los mueve con la grúa y pone la mesas en el comedor. Contó que allí se siente útil y puede conocer a gente nueva. En As Dores saben de su dedicación y su vocación en el cuidado de los mayores. Gaspar tiene 37 años vive en A Estrada, le apasiona la informática y la música. Nació con a los seis meses de gestación y hasta los seis años no empezó a andar. Sus mayores sueños, dijo, son «sacar o carné de conducir e conseguir un traballo». Teresa habló de su hijo Iván y que sabe que en la Udiaf está en buenas manos. Luz de su hijo Iván, que la acompañó ayer, un valiente que no tiene miedo a nada y al que una enfermedad rara causa graves problemas de movilidad. Óscar contó las operaciones que lleva en pies y manos y como tuvo que ingeniárselas para crear su propio método y hacer las cosas cotidianas y que su discapacidad no le impide conducir un coche no adaptado, nadar o cocinar.

Fueron algunos de los que contaron su día a día y trasladaron a los estudiantes del Laxeiro y el Aller un mensaje de valentía, de superación y de que todo es posible, aunque algunos hagan las cosas de forma diferente. La jornada se completó con dinámicas de grupo y la lectura del manifiesto.

Hoy, a partir de las 16.30 horas en la Praza Europa tendrá lugar la parte más lúdica del Lalín con bailes del mundo, actividades con el club Balonmán Lalín, la realización de una cadena humana, la actuación del grupo Nós, la degustación de un chocolate caliente, la realización de un graffiti con las manos de los asistentes y el sorteo de productos elaborados por las diferentes asociaciones. Un acto al que está invitada toda la ciudadanía.