El encuentro contra el Seis do Nadal era un compromiso trampa para el Balonmán Lalín. Un partido, en principio accesible, ante su público y que servía como preludio para el Tourmalet particular de la temporada. Aunque al principio se les atragantó el partido a los rojinegros, poco a poco las aguas volvieron a su cauce, en un encuentro en el que se volvió a poner de manifiesto la amplitud de plantilla y posibilidades de rotación del conjunto que dirige Pablo Cacheda.
«Foi un partido completo e conseguimos gañar pero sen nada do outro mundo». De esta forma analizaba la victoria el entrenador dezano, consciente una semana más, de las asignaturas pendientes del equipo y de su capacidad para solventar situaciones delicadas. Victorias que permiten mantener líder al BM Lalín, pero sin mostrar todo su potencial, algo que quizás sea necesario cuando empiecen a llegar los cocos de la liga, como el Ingenio de Gran Canaria.
De las dudas al dominio
A la hora de analizar el partido, Cacheda incidió en la mala salida de los suyos. «Comezamos fóra do partido, sen ritmo e sen a intensidade competitiva que se require», explicó. Una situación que percibió desde el mismo calentamiento. «Saímos desconcentrados, de feito dixéralles que non me gustara nada o quecemento», recuerda.
Ese mal comienzo quedó en una anécdota a partir del minuto diez, donde con las rotaciones, el equipo ganó en confianza. Sin demasiada historia, el aliciente del resto del juego fue ver como entraban en pista todos los convocados. «O importante é que participou todo o equipo. Co 16-11 tomamos o partido doutra forma e nunca perigou», indicó Cacheda, afirmando que «foi bo para que todos cheguen coas mellores sensacións para o que se nos vén».
Lo que se le viene al Lalín es un viaje a Gran Canaria, ante el tercer clasificado e invicto en su pista. Para ese partido, todo apunta a que no podrá contar con Pachi, lesionado con un pinchazo en los isquiotibiales.