Recepción en Lalín a José Catanga y José Antonio García, que seguirá al frente de varias parroquias
LALÍN
Rodeados de vecinos y los pedáneos de las diferentes parroquias, el alcalde de Lalín, José Crespo, junto con miembros del gobierno, recibían ayer en el salón de plenos a los sacerdotes José Catanga y José Antonio García Otero, a los que hicieron entrega de sendos pins de plata con el escudo de Lalín y dos diplomas como agradecimiento a su labor pastoral y sus años de servicio a los vecinos. Crespo destacó que es un homenaje a «dous curas emblemáticos do noso concello».
En el caso de Catanga, este dejará parroquias de Lalín donde era muy querido por los vecinos por otras en Silleda y Cruces, a donde lo destina el obispo; José Antonio García, explicó, «afortunadamente vai quedar aínda levando as parroquias da Balouta, que son de Cadrón, Muimenta, Parada, Alperiz y A Veiga».
El alcalde destacó su energía deseándole poder seguir llevando estas parroquias «polo menos ata os cen anos».
Un emocionado José Antonio García expresó su agradecimiento al Concello por este acto y a los vecinos «sobre todo a aqueles os que deixo». Contó que «o bispo a primeira vez cando mo dixeron contestei que non me facía cargo de nada. Ou de todos ou de ningún porque me parece que un pai cando está cos seus fillos, está con todos e non abandona a ninguén». Afirmó que «farei o posible» aunque no escondió que «estou contrariado polos feitos que sucederon, a maneira na que sucederon e o fondo de todo isto porque é verdade que faltan curas, que hai que arranxar como sexa, pero tamén é verdade que non podemos desprezar o que temos, polo menos na miña idea, e iso síntoo».
José Catanga señaló que «en momentos como estos uno ya no sabe hablar» dando las gracias y apuntando que «he podido hacer lo que hice porque sois grandes personas. Encontré gente que responde. Os llevo en mi corazón. Vendré muchas veces».