RASTRO DE AIRE
08 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SONABA ALTA y fuerte, bien entrada la madrugada de ayer, la música del concierto que abrió las fiestas de Silleda. Esa energía de decibelios aparcó mi sueño por horas. Está bien que, además de haber fiestas, se note. La fiesta, no obstante, la marca la banda. Ayer la aproximó el sonido de los carruseles, de los cochitos y de las tómbolas que calentaban motores. Pero se notará definitivamente esta mañana al ver la banda pasar... Es la banda en su pasacalles matinal, quien pone el toque de fiesta real, de siempre. Es ese sonido el que sitúa a la población en la historia de la romería, sabiendo que tras ella seguirá el reguero de orquestas, y de espectáculo musical con Supremas y otras variantes. Al ver la banda pasar, Silleda estará en fiesta de verdad y, aunque este año me pille a contrapié, la música de banda me traerá otras fiestas, otros conciertos donde la banda pasó tocando cosas de amor.