El diputado irónico

La Voz

ECONOMÍA

MARTA VALIÑA PERFIL

05 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

ras una dilatada, exitosa y poco conocida carrera política iniciada a principios de los años 80, Fernando Fernández de Trocóniz y Marcos ha saltado a la palestra tras unas «irónicas» declaraciones en las que aseguraba que las mujeres deberían cobrar una pensión más baja porque viven más. Trocóniz, presidente de la Comisión Permanente del Pacto de Toledo, ya protagonizó singulares salidas de tono durante la Comisión del caso Banesto. Ahora, no sólo tira la piedra, sino además no ha escondido la mano -ayer aseguró que su reflexión era «una realidad de este país»- y le ha dado a más de uno en la cabeza. Y tras el golpe, se ha apresurado a disculparse por lo que definió como «una postura personal». Quien haya podido escuchar el discurso del que es diputado del PP desde 1989 quizás haya captado el tono irónico que, según se ha justificado, utilizó durante su intervención. Sin embargo, la oposición, sindicatos e incluso algunos de sus colegas han calificado sus palabras de «delirio», «frívolas», «machistas», e incluso «trogloditas e inconstitucionales». Otros de sus compañeros sí han sabido ver la ironía de Troncóniz. Así, el ministro de Trabajo, Juan Carlos Aparicio, afirmó que el que fuera alcalde de Salamanca entre 1987 y 1991 habló en «clave de humor», aunque consideró que sus palabras fueron «poco afortunadas». También el portavoz del PP en el Congreso, Luis de Grandes, aseguró que la reflexión del también vocal de la Comisión Institucional fue «puramente incidental» y en tono «jocoso», pero, matizó, «en el mejor de los casos, es imprudente e inoportuna». Lo cierto es que su valía parecía demostrada hasta el lunes. Nacido en septiembre de 1952, Fernández de Trocóniz y Marcos se licenció en Derecho por la Universidad de Salamanca y, según reza su currículum, con sólo 23 años aprobó las oposiciones de abogado del Estado. Cuando Naranjito hacía de las suyas en el Mundial 82, Trocóniz, quien asegura que sus palabras fueron «descontextualizadas», inició su vida política como concejal en el Ayuntamiento de Salamanca. Más tarde fue diputado provincial y portavoz en la oposición tanto en el Ayuntamiento como la Diputación Provincial y, en 1987, asumió el mando de la ciudad del Tormes. Diputado nacional del PP desde hace trece años, también presidió la Comisión de Economía, Comercio y Hacienda, y fue vocal de la Comisión de Presupuestos del Congreso, pero jamás le habían oído una «ocurrencia» -en palabras de Aznar- como la del lunes. Torcóniz pidió ayer disculpas por «esa intervención desafortunada y por los daños que involuntariamente he podido ocasionar». Quizás un poco tarde, y es que la oposición no ha perdonado su «ironía» y ha pedido su cabeza.